EFERío de Janeiro

Miles de habitantes de Río de Janeiro amanecieron este viernes frente a las puertas de las tiendas de una popular red de supermercados a la espera de las generosas ofertas promovidas anualmente por esta época, en un reflejo de la lenta recuperación de la economía brasileña y del alto desempleo.

Algunos de los consumidores ávidos por las anunciadas promociones de alimentos y productos de primera necesidad llegaron a formar filas desde las 03.00 de la madrugada pese a que las ofertas permanecerán por 40 días y ante el temor de que los productos con mayores descuentos se agoten rápidamente.

La vigésimo sexta edición del llamado "Aniversario Guanabara", promovido anualmente por la red de supermercados Guanabara, que cuenta con 26 enormes unidades en el estado brasileño de Río de Janeiro, es considerado como "el verdadero 'black friday' brasileño" para la población más pobre de esta ciudad y atrae a millones de personas.

Tan sólo en los tres primeros días de ofertas en la edición del año pasado, la red recibió 1,2 millones de compradores.

Voceros de la red dijeron a Efe que esas cifras pueden ser superadas este año y que tan sólo para este viernes son esperadas 450.000 personas por tratarse de un día laboral, pero que sábado y domingo la asistencia será mayor, por lo que el número de consumidores en los tres primeros días puede llegar a 1,5 millones.

La empresa espera un aumento del 30 % en el número de compradores con respecto al año pasado e igualmente un incremento del 30 % en las ventas.

Como todos los años, la apertura de los portones de los supermercados provocó una correría en la que cayeron varias personas, así como confusiones al interior de los supermercados, disputas por productos y largas filas en los cajeros.

Tal fue el caso de la unidad de Sao Gonzalo, el segundo mayor municipio del área metropolitana de Río de Janeiro y uno de los más pobres de la región, en donde unas 500 personas esperaban la apertura de los portones.

Pese a que la tienda es una de las mayores de la red, con 12.000 metros cuadrados, no faltaron las caídas y las confusiones.

"Vale la pena. Salí de mi casa a las 6.00 de la mañana con una amiga y me metí al desorden (frente al portón). Este año hasta está más calmado. Todo los años estoy aquí. Hasta ahora no vi peleas pero sí vi a dos señoras que cayeron al suelo", dijo a Efe Isaura da Silva, de 62 años.

"Vine hoy porque tuve tiempo. Es mi día de descanso. Está valiendo la pena, pero hay mucha gente", dijo Solange dos Santos, de 72 años al ser interrogado sobre si no era mejor esperar otro día con menos personas.

De acuerdo con la red de supermercados, la campaña de ofertas de este año exigió inversiones por 35 millones de reales (8,75 millones de dólares) y obligó a la empresa a reforzarse para poder movilizar 23.000 empleados que tendrán que recibir diariamente unas 1.000 entregas de 550 abastecedores en los 800 camiones de la red.

La empresa tuvo que contratar incluso empleados temporales para ayudar a orientar a los conductores en los alrededores de las tiendas ante los embotellamientos que se forman.

Las ofertas de este año se extienden a 2.000 productos, algunos de los cuales tendrán descuentos de hasta el 60 %.

Tan sólo para la campaña de este año la red adquirió 75 millones de unidades de cerveza, 30 millones de latas de leche condensada, 12 millones de cajas de leche, 11 millones de paquetes de fríjol y 5 millones de paquetes de arroz de 5 kilos.

Pese a que la correría muestra la generosidad de las ofertas no deja de reflejar las dificultades de un país que se recupera lentamente de la histórica recesión que sufrió en 2015 y 2016 y en el que el número de desempleados sigue por encima de 12 millones.

Tal situación hizo con que la desigualdad de la renta alcanzara en 2018 un nivel récord en el país, con el 1 % más rico ganando 34 veces más al mes que la mitad de la población más pobre, según cálculos del Gobierno divulgados el miércoles.