EFELima

Alrededor de doce horas repartidas en dos jornadas le tomó a la ministra de Economía y Finanzas, María Antonieta Alva, responder las 82 preguntas de la interpelación promovida por el Congreso, muchas de las cuales estaban repetidas, sobre su gestión económica durante la crisis del COVID-19.

La interpelación, que tuvo un primer pliego de 32 preguntas y otro de 50, concluyó este lunes con el trasfondo de una posible moción de censura contra la ministra, que compareció en un parlamento donde el Gobierno no tiene representación.

Se trató también de una comparecencia récord, pues nunca antes se habían hecho tantas consultas a un ministro de una sola vez, y se interpreta como un ataque político al Ejecutivo del presidente Vizcarra y a la ministra Alva, una de sus apuestas más firmes.

Las principales críticas lanzadas por los congresistas hacia Alva se centraron en la cantidad y forma de los bonos entregados por el Estado a los hogares en pobreza y condición de vulnerabilidad.

También por los créditos con aval del Gobierno que se entregaron a empresas bajo el programa "Reactiva Perú" para darles liquidez durante la crisis.

A juicio de muchos de los congresistas, las ayudas a las familias no fueron suficientes y en algunos casos se entregaron a gente que no las necesitaban, mientras que los créditos llegaron a grandes empresas en lugar de centrarse en las pequeñas y medianas empresas (Pymes).

HISTÓRICA INVERSIÓN

Por su parte, Alva defendió las acciones emprendidas para reactivar la economía y dar sustento a las familias al argumentar que evitó la destrucción de muchos empleos.

En todo momento, además, la ministra apeló en sus respuestas a la "responsabilidad" en la gestión de los fondos públicos.

Estas medidas se tomaron dentro del mayor estímulo económico de la historia de Perú, que echó mano de sus reservas para gastar el 12 % de su producto interior bruto (PIB), en torno a 26 millones de dólares, para reactivar la economía tras una estricta cuarentena que paralizó casi al completo su producción.

Esto se traduce ahora en una recesión prevista para este año de al menos el 12 % del PIB, según los últimos cálculos realizados por el Ministerio de Economía y Finanzas, mientras que se espera que el próximo año repunte en un 10 %.

Antes de que terminase la interpelación, el congresista José Vega, de Unión Por el Perú (UPP), anunció que trataría de reunir los apoyos suficientes dentro del atomizado Congreso peruano para promover la censura de la ministra Alva.

REACTIVACIÓN INCOMPLETA

Perú inició la reactivación de su economía desde mediados de mayo de manera progresiva y actualmente se encuentra en la tercera de las cuatro fases previstas para alcanzar la plena normalidad de sus actividades económicas.

Esta cuarta fase estaba prevista para octubre e incluye la reapertura de las fronteras y la reanudación de los vuelos internacionales regulares, que siguen suspendidos desde mediados de marzo, pero dentro del Ministerio de Salud hay reticencias ya que el número de contagios a nivel nacional continúa siendo alto.

Perú es el primer país del mundo en mortalidad relativa de la COVID-19 al registrar casi 30.000 fallecidos, con 91 muertes por cada 100.000 habitantes, y es el quinto del mundo en casos confirmados al acumular cerca de 690.000 contagios.