EFEBarcelona (España)

Los bancos españoles CaixaBank y Bankia culminaron este viernes los trámites legales de su fusión, tras la inscripción de la escritura de integración en el Registro Mercantil, lo que da lugar al primer grupo financiero del país.

La entidad resultante cuenta con cerca de 20 millones de clientes, más de 50.000 empleados, más de 623.000 millones de euros en activos (unos 732.000 millones de dólares al cambio actual) y una capitalización bursátil superior a los 20.500 millones de euros (24.000 millones de dólares).

No obstante, la nueva dirección comenzará a negociar un ajuste de plantilla con los sindicatos después de Semana Santa, aunque con criterios "no traumáticos"; primará la "voluntariedad y la meritocracia", no la edad de los trabajadores, aseguró el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, en rueda de prensa.

La operación es técnicamente una absorción de Bankia por CaixaBank, la de mayor tamaño. Fue aprobada por las respectivas juntas de accionistas a principios de diciembre de 2020 y autorizada por el Ministerio de Asuntos Económicos, tras recibir los informes favorables pertinentes.

Las acciones de Bankia dejarán de cotizar este viernes al cierre de la Bolsa española y las nuevas de CaixaBank emitidas como consecuencia de la fusión cotizarán desde el lunes próximo, 29 de marzo.

El presidente de la nueva CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, destacó que la culminación de este proceso, que se inició hace seis meses, supone "el final de un comienzo", un período en el que se ha llevado a cabo "una durísima labor" que ha concluido con la desaparición de Bankia y la creación del primer banco en España.

Será líder en todos los ámbitos y negocios, como cuotas de mercado, balance, créditos, depósitos o seguros.

La fusión "marca un hito en la historia del sistema financiero español", un proyecto que afronta con "una tremenda ilusión, pero siendo muy consciente de que los retos que tenemos por delante no son menores", incidió Goirigolzarri, presidente de Bankia hasta ahora, en alusión a la graves crisis económica causada por la pandemia de la covid-19.

CaixaBank abre la puerta a crecer en Europa, pero no antes de tres años, apuntó Gortázar, ya que la prioridad ahora es la fusión.

La entidad opera en un mercado exterior "fantástico", dijo, como es Portugal por medio de BPI, y se mostró muy satisfecho con los resultados obtenidos. "Somos muy optimistas de lo que podemos hacer a futuro", aseguró el consejero delegado.