EFECiudad de Panamá

La lenta recuperación económica de Panamá en medio de la crisis derivada de la pandemia se empieza a sentir en la banca, que tiene perspectivas "positivas" pero entiende como un "imperativo" sacar al país de las listas grises y que se mantengan las reglas de juego que permiten libres tasas de interés.

Las listas grises "afectan a todo el país", pero su impacto "se siente en la banca primero, entra al país a través de la banca", afirmó en una entrevista con Efe el presidente ejecutivo de la Asociación Bancaria de Panamá (ABP), Carlos Berguido.

Panamá permanece en las listas del Grupo de Acción Financiera (GAFI) y de la Unión Europea (UE) por deficiencias en la lucha contra el lavado de activos. Las autoridades aseguran que en los últimos años se han dado importantes avances legislativos y técnicos en la materia pero que estos están siendo ignorados.

Berguido reconoció que esos avances se quedan cortos, que "hace falta voluntad", pero se mostró convencido de que "tarde lo que tarde, como país nos vamos a empinar en ese reto porque vamos a entender que esa lista le hace mucho daño a Panamá porque ahuyenta la inversión, hace que la inversión que ya está se vaya, con todo lo que eso significa empleo y bienestar".

Para el sistema bancario, agregó, la permanencia en las listas grises significa "la posibilidad de perder los vasos conectores con el sistema bancario internacional, que es el que nos consigue depósitos y financiamiento".

"Es un imperativo, tenemos que hacer como país todo lo que sea necesario para salir de las listas y permanecer fuera de ellas", porque "afectan la reputación" de Panamá, que ya quedó "golpeada por la infamia que fue los papeles de Panamá", el escándalo de las sociedades extraterritoriales que estalló en el 2016 y que hizo salir del país centroamericano a muchos bancos corresponsales.

HAY SEÑALES DE RECUPERACIÓN DEL CRÉDITO

El producto interno bruto (PIB) de Panamá se derrumbó un 17,9 % en 2020 y un 8,5 % en el primer trimestre de este año, mientras el desempleo creció más del doble y llegó al 18,5 % y la informalidad superó el 52 %.

Ese escenario se reflejó en la banca con una caída del 45 % de las utilidades y del 4,4 % de la cartera crediticia en 2020, y del 32 % y 3,1 %, respectivamente, en el primer trimestre de este 2021.

Esos resultados adversos no afectaron la solvencia y la liquidez del sistema, compuesto por 68 instituciones, gracias a "regulaciones prudenciales", según la Superintendencia de Bancos.

Berguido afirmó que "ya se nota un nuevo despertar" por ejemplo "en los nuevos préstamos para vivienda que se otorgaron en junio, ya que equiparan la cifra de febrero de 2020, el mes anterior al inicio de la pandemia, que es verdad que ya venía ralentizado".

Y esta mejora de los préstamos tiene que ver "con esos pasos que se están dando hacia la reapertura de la economía, que sí es verdad que va lento, pero va".

También "ha ido mejorando sustancialmente" la negociación con los deudores que se acogieron a la moratoria de sus créditos y que han pactado con los bancos condiciones para honrarlos, agregó.

"La disposición de prestar (de la banca) está, lo que necesitamos es que la economía no la volvamos a parar, que la dejemos andar, que se permita que los mecanismos del mercado vuelva a tomar el ritmo", dijo Berguido.

En ese sentido, el presidente ejecutivo de la Asociación Bancaria alertó que una propuesta legislativa que busca fijar las tasas de interés sería "nefasto para la ansiada recuperación económica", calculada entre 8 % y 12 % este año por organismos internacionales.

Tasas de interés fijas en un país con la economía anclada al dólar y sin banco central, como es la de Panamá, "es peligroso, nos quita mucho atractivo como centro financiero porque nos incapacita para ejercer la intermediación", alertó Berguido, que recordó que este asunto ya es una "lección aprendida" en la década de 1980.

Giovanna Ferullo