EFESao Paulo

La petrolera estatal brasileña Petrobras aclaró este lunes que no ha tomado "ninguna decisión" sobre una eventual bajada del precio de los combustibles, como anticipó este domingo el presidente Jair Bolsonaro.

"Petrobras no anticipa decisiones sobre reajustes y refuerza que no hay ninguna decisión tomada por su Grupo Ejecutivo de Mercado y Precios que aún no haya sido anunciada al mercado", afirmó en una nota la compañía, de control estatal, pero con acciones negociadas en Sao Paulo, Nueva York y Madrid.

La petrolera respondió así a unas declaraciones del mandatario al portal "Poder360" en las que adelantó que, "a partir de esta semana", Petrobras iniciaría una serie de "pequeñas reducciones" en el precio de los combustibles, que se han disparado este año más de un 65 %.

"Petrobras comienza esta semana a anunciar una reducción en el precio del combustible", aseveró el jefe de Estado, que en los últimos meses se ha quejado públicamente de las frecuentes alzas de los hidrocarburos en el país.

La empresa subrayó, por su parte, que los reajustes de precios "se realizan en el curso normal de su negocio y siguen sus políticas comerciales vigentes".

"Petrobras reitera su compromiso con la práctica de precios competitivos y en equilibrio con el mercado, al mismo tiempo en que evita la transferencia inmediata de volatilidades externas y cambiarias causadas por eventos coyunturales", manifestó.

Asimismo, señaló que monitorea "continuamente" los mercados, lo que incluye el "análisis diario de comportamiento de sus precios" en función de las "cotizaciones internacionales".

En lo que va de año, el diésel se ha elevado un 65 % y la gasolina todavía más, un 73 %, en las refinerías del país, un reajuste que se ha ido repasando progresivamente hasta el consumidor final.

La disparada de los combustibles también ha sido uno de los factores determinantes que ha empujado la inflación por encima de los dos dígitos (10,7 %) en el país.

Bolsonaro se ha quejado en sucesivas ocasiones del aumento del precio de los combustibles, presionado, entre otros actores, por el sector camionero, que forma parte de la base social de apoyo a su Gobierno y ha amagado con ir a huelga.

El gobernante acostumbra a decir que no tiene "poder para interferir en Petrobras" y que no controlará los precios de "nada", aunque al mismo tiempo reconoce que busca fórmulas para cambiar el método de cálculo en el caso de los hidrocarburos.