EFERío de Janeiro

La petrolera Petrobras distribuirá este año 6.000 millones de dólares en dividendos a sus accionistas, un anuncio que disparó este jueves el precio de sus acciones, pese a que la prioridad de la mayor empresa de Brasil sigue siendo reducir su gigantesca deuda, afirmaron este jueves sus dirigentes.

"La reducción de la deuda sigue siendo nuestra prioridad. El pago de dividendos no es incompatible con la reducción de la deuda", afirmó el director financiero de la petrolera brasileña, Rodrigo Araújo, en una rueda de prensa, al ser interrogado sobre el sorpresivo anuncio hecho la víspera de distribución de dividendos.

"En el actual escenario de precios y de ganancias tenemos espacio para alcanzar la meta de reducción de deuda, cumplir los resultados propuestos y distribuir dividendos. La actual remuneración a los accionistas es compatible con nuestra política", agregó.

La compañía anunció el miércoles que obtuvo en el segundo trimestre un beneficio neto de 42.855 millones de reales (unos 8.241 millones de dólares), casi 36 veces superior al de los tres primeros meses (1.167 millones de reales o 224,4 millones de dólares), lo que le permite anticipar la distribución de dividendos.

La empresa informó que, "ante los sólidos resultados presentados", su Consejo de Administración aprobó la anticipación del pago de dividendos a los accionistas por 6.000 millones de dólares, que en su mayoría serán desembolsados el 25 de agosto.

Ello pese a que la empresa aclaró que 2021 es un año de transición en el que aún dedicará gran parte de sus ingresos al pago anticipado de su deuda bruta, que ya cayó desde 91.227 millones de dólares en junio de 2020 a 63.685 millones de dólares el mes pasado.

El anuncio provocó una fuerte apreciación de los papeles de la compañía en la bolsa de Sao Paulo este jueves. A media jornada, las acciones ordinarias de Petrobras subían un 9,10 % y las preferenciales un 7,95 %.

Pese a ser una empresa estratégica controlada por el Estado, Petrobras tiene acciones negociadas en las bolsas de Sao Paulo, Nueva York y Madrid, y es tradicionalmente líder en negociaciones en el mercado paulista.

Araújo explicó que, pese a que Petrobras aún no cumplió la meta que se propuso de reducir la deuda hasta 60.000 millones de dólares, lo que aspira a alcanzar a final del año, el beneficio del segundo trimestre permite anticipar tranquilamente el pago de dividendos sin afectar el compromiso de disminuir la deuda.

"Nos preparamos para un año con precios de 40 dólares el barril y los precios han sido superiores a eso, lo que nos permitió generar altos beneficios. Ya reducimos la deuda hasta 63.000 millones de dólares y podemos dejarla en 60.000 millones de dólares antes de finalizar el año", afirmó.

El ejecutivo aclaró que la empresa tiene que ser ahora más selectiva en el prepago de su deuda debido a que, por la buena situación de la compañía, sus títulos de deuda aumentaron y es cada vez más caro comprarlos.

Agregó que a largo plazo, por lo menos hasta 2025, la empresa pretende dejar su deuda en un nivel cercano a los 60.000 millones de dólares, incluso porque gran parte de la misma, entre 25.000 y 30.000 millones de dólares, corresponden a plataformas y equipos arrendados que son contabilizados como deuda pese a ser necesarios para la producción.

"Tan sólo 35.000 millones de dólares están asociados a la deuda financiera de la empresa. Por eso no tenemos un espacio muy grande para reducir la deuda por debajo de 60.000 millones", dijo.