EFERío de Janeiro

La apuesta de la petrolera estatal brasileña Petrobras por las enormes reservas petrolíferas del presal, una enorme reserva de la que extrae crudo a precios muy bajos en aguas profundas del Atlántico, le garantiza la viabilidad económica en medio de la actual crisis del sector, con los precios de esta materia prima en su precio más bajo en 18 años.

El costo promedio de extracción de crudo en el presal es de poco menos de 6 dólares por barril, incluyendo los costos de inversión y de operación, según el último plan quinquenal de la empresa.

El presal es un horizonte de explotación ubicado en aguas muy profundas del océano Atlántico frente a los estados de Río de Janeiro y Sao Paulo y por debajo de una capa de sal de dos kilómetros de espesor, cuyas reservas pueden convertir a Brasil en uno de los mayores exportadores mundiales de crudo.

VENTAJA COMPETITIVA DE PETROBRAS

Incluyendo impuestos y demás costos, su punto de equilibrio de producción (breakeven) o precio mínimo que le garantiza la viabilidad económica, es de 16 dólares por barril en el presal y de 20 dólares en sus operaciones en general (incluyendo pozos en tierra y en campos marinos de aguas poco profundas).

"Sin ninguna duda el presal representa una ventaja competitiva para Petrobras sobre las demás empresas del sector en este momento", explicó a Efe el presidente de la consultora especializada en el sector Gas Energy, Rivaldo Moreira Neto.

"La década de inversiones en el presal, así como el gran esfuerzo de gestión y reducción de costos y deuda implementado en los últimos años, permiten a la empresa seguir competitiva en la actual coyuntura, con una producción que aún se prueba viable incluso con el precio del Brent debajo de los 25 dólares el barril", afirmó.

El precio de barril de Brent, de referencia para el crudo exportado por Brasil, se sitúa hoy en 27,35 dólares el barril y ha llegado hasta 23 dólares, su menor valor en casi dos décadas.

El presidente de Petrobras, Roberto Castello Branco, garantizó la viabilidad de la petrolera en una reciente videoconferencia con inversores en la que aseguró que la mayor empresa de Brasil está preparada para enfrentar la que considera que será la peor crisis global del sector en 100 años.

Según su balance anual, la brasileña produjo en 2019 un promedio récord de 2,77 millones de barriles diarios de petróleo y gas equivalente, de los que más de la mitad los extrajo del presal. La participación del presal en su producción subió desde 46 % en 2018 hasta 59 % en 2019 pese a que tan sólo comenzó hace una década.

"El foco creciente de Petrobras en el presal en los últimos años permitió a la empresa reducir mucho sus costos de desarrollo y exploración, además de concentrar su producción cada vez más en esa nueva frontera, lo que permitió la caída de los valores de breakeven en sus principales proyectos", según el experto.

"Decisiones recientes refuerzan esa condición de resistencia de la empresa incluso con los precios actuales y sus proyecciones desafiantes para los próximos años", agregó el consultor.

Desde que Castello Branco asumió como presidente de Petrobras, con la llegada del ultraderechista Jair Bolsonaro a la presidencia de Brasil, la compañía ha concentrado sus inversiones en la exploración y explotación de sus áreas más competitivas, principalmente el presal, y ha vendido sectores no estratégicos.

PETROBRAS REDUCIRÁ INVERSIONES Y PRODUCCIÓN EN ALGUNOS POZOS

Entre las medidas anunciadas la semana pasada en el marco de un plan de contingencia para hacer frente a la crisis provocada por la caída de los precios del petróleo y la reducción de la demanda por derivados causada por la pandemia del COVID-19, destaca una reducción de la producción en pozos menos competitivos.

Además reducirá las inversiones planificadas para este año desde 12.000 millones de dólares a 8.500 millones de dólares y ha disminuido su producción de petróleo en 200.000 barriles por día hasta finales de marzo, por el exceso de oferta en el mercado internacional y la disminución de la demanda.

Los recortes también afectarán a los gastos operativos donde hará una reducción "acelerada" frenando el funcionamiento de las plataformas que operan en aguas poco profundas, cuyos costos de extracción son muy elevados y la producción menor.

"Comenzamos a prepararnos para vivir con un precio de petróleo tan bajo como 25 dólares por barril", ha dicho Castello Branco tras admitir que Petrobras realizó sus proyecciones iniciales con el presupuesto de que en 2020 el precio por barril estaría por encima de los 40 dólares.

PETROBRAS YA OPERA POR DEBAJO DE SU CAPACIDAD

Petrobras, que ya opera sus refinerías con un 74 % de su capacidad de uso, pretende reducir igualmente el refino para adecuarlo a la caída por la demanda de combustibles en Brasil.

Pero la empresa, que en 2019 produjo un promedio diario de 1,779 millones de barriles de derivados, busca aprovechar la coyuntura negativa para recuperar parte del mercado que perdió en 2019 frente a los combustibles importados. En el último trimestre de 2019 las importaciones fueron responsables por el 25,25 de los combustibles distribuidos en Brasil.

"La reducción en el consumo naturalmente la llevará a reducir el uso de la capacidad instalada en sus refinería pero con una gestión optimizada de producción de derivados en relación al mercado", dijo Moreira Neto.

Carlos A. Moreno