EFESantiago de Chile

Ministros, embajadores y autoridades políticas y del sector privado protagonizarán mañana un encuentro sobre "El Acuerdo de Asociación Chile-Unión Europea del 2002 al 2017" para debatir sobre la modernización de este tratado, cuyas negociaciones se prevé que inicien en el otoño europeo.

El objetivo de este primer debate -al que seguirán otros en diferentes ciudades de Chile- es escuchar los análisis y las opiniones de los actores socio-económicos más importantes del país sobre los resultados del Acuerdo de Asociación Chile- Unión Europea en sus 14 años de vigencia.

Y también analizar posibles mejoras al mismo, en vista de que muy pronto arrancarán las negociaciones para la puesta al día del tratado.

A la reunión han sido invitados ministros, parlamentarios, dirigentes de asociaciones profesionales y empresariales, cámaras de comercio, así como integrantes del Comité Consultivo Conjunto Chile-UE, académicos y representantes de la sociedad civil.

Entre los participantes figuran el ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes; el subsecretario de Relaciones Exteriores, Edgardo Riveros, y la senadora socialista Isabel Allende, presidenta del Comité de Asociación Parlamentario Chile-UE.ç

Asimismo estarán presentes la directora general de Relaciones Económicas Internacionales, Paulina Nazal, quien encabezará la delegación chilena durante las negociaciones; el presidente de la Confederación para la Producción y el Comercio y excanciller, Alfredo Moreno, y la embajadora jefe de la Unión Europea en Chile, Stella Zervoudaki.

Gracias a este Acuerdo de Asociación, uno de los más ambiciosos de su época, Chile y la Unión Europea mantienen hoy día una relación privilegiada.

Sin embargo, desde 2003, cuando el pilar comercial del tratado entró en vigor, el mundo ha cambiado considerablemente y ambas partes han firmado acuerdos más modernos con otros socios, al tiempo que han surgido nuevas temáticas en la economía mundial.

Por eso, Chile y la UE se plantean ahora el desafío de modernizar un acuerdo que además de los rendimientos económicos, conlleva seguridad jurídica y una institucionalidad que permite solventar eventuales dificultades y establecer espacios de trabajo de mutuo interés.

El Acuerdo de Asociación, que ha duplicado el comercio bilateral en volumen y valor hasta alcanzar los 15.900 millones de euros (18.166 millones de dólares) en 2016, incorpora la liberalización del comercio de bienes y servicios, derechos de establecimiento (inversiones) y acceso mutuo a las compras públicas.

Y también abarca otros temas relevantes, como propiedad intelectual, obstáculos técnicos al comercio, medidas sanitarias y fitosanitarias, cooperación aduanera y facilitación del comercio entre Chile y la Unión Europea, hoy por hoy el tercer socio más importante del país austral, con un 15 % del comercio total de bienes.