EFESao Paulo

El presidente de Brasil, Michel Temer, sancionó hoy el Presupuesto del Gobierno para 2018, con unos gastos públicos previstos de 3,5 billones de reales (unos 1,07 billones de dólares), que incluyen una partida para un fondo electoral que financiará las campañas de los partidos para los comicios de 2018.

El Presupuesto de 2018 prevé un crecimiento del 2,5 % del PIB para este año y mantuvo la previsión de déficit para 2018 de 157.000 millones de reales (unos 48.159 millones de dólares), por debajo de la meta oficial de 159.000 millones de reales (unos 48.773 millones de dólares).

Temer tan sólo vetó un punto de la ley aprobada por el Congreso Nacional, el cual hace referencia a un recurso extraordinario de 1.500 millones de reales (unos 460,1 millones de dólares) destinado al Fondo de Manutención de la Enseñanza Básica.

El texto sancionado por el mandatario incluye un "Fondo Especial de Financiación de Campaña", aprobado en 2017 con un capital de 1.700 millones de reales (521 millones de dólares) a ser repartidos entre los partidos según su representación.

Por otra parte, al "Fondo Partidario", con que el Estado ya financia la actividad de los partidos político, se destinarán 888,7 millones de reales (unos 272,6 millones de dólares).

El "Fondo Especial de Financiación de Campaña" es una de las vías de financiación encontradas por los partidos después de una reforma aprobada en 2015, al calor de los primeros grandes escándalos de corrupción.

Dicha reforma vetó la financiación por parte de empresas privadas a fin de impedir la práctica de la llamada "Caja B", la irregularidad más expandida en los procesos electorales en Brasil, y limitó las fuentes de financiación para las próximas presidenciales.

Ese fondo costeará ahora las campañas de los partidos en las elecciones presidenciales previstas para octubre de este año, en las que también se renovarán las cámaras legislativas.