EFEBuenos Aires

El mayor sindicato de trabajadores del Estado en Argentina hará este jueves una huelga nacional y marchará en Buenos Aires para protestar por los despidos en la Administración pública y las medidas de "ajuste" del Gobierno de Mauricio Macri.

La medida de fuerza, convocada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), cuenta con el apoyo de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Autónoma -una de las dos alas en la que está dividida esta central sindical- y del Frente de Izquierda, que participarán de la movilización en la capital.

Según informaron hoy los organizadores de la protesta, además del cese de actividades, este jueves habrá cortes, caravanas, ollas populares, radios abiertas y una concentración en el centro de Buenos Aires para luego marchar hasta la Plaza de Mayo, frente a la sede del Ejecutivo argentino.

"Va a ser una jornada de lucha en todo el país. Nos unimos parando y movilizando en todo el territorio nacional", dijo hoy en rueda de prensa Hugo Godoy, secretario general de ATE Nacional.

El dirigente explicó que la protesta no solo es en contra de los despidos en el sector público, sino también en empresas privadas, como los registrados en las últimas semanas en ingenios azucareros del noroeste del país.

Los manifestantes también se manifestarán en contra de la reforma del sistema de pensiones, aprobada a finales del año pasado, y de la reforma laboral cuyo debate parlamentario impulsa el Gobierno de Macri.

"No puede ser que se sigan produciendo despidos y cierres de empresas. Queremos que no se trate la ley de reforma laboral, que sea retirada por el Gobierno y que sea derogada la ley de reforma previsional", señaló Godoy.

La protesta también contará con la adhesión de movimientos sociales, como Barrios de Pie, y fuerzas de izquierda, como el Polo Obrero.

Muchos de los actores que protagonizarán la "jornada de lucha" de este jueves han anticipado que también participarán de la movilización de protesta contra el Gobierno convocada para el próximo 21 de febrero por Hugo Moyano, líder del poderoso sindicato de camioneros.

La protesta convocada por Moyano ha dividido las aguas entre los sindicatos que integran la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera de Argentina y que el dirigente de los camioneros presidió entre 2004 y 2016.

De extracción peronista, los sindicatos que integran la CGT están divididos entre aquellos que apoyan a Moyano y quienes consideran que la protesta convocada por el representante de los camioneros solo tiene como fin una demostración de poder ante el Gobierno en medio de los problemas judiciales que afronta el dirigente.

El miércoles, un juez ordenó que se levante el secreto fiscal y bancario en torno a Moyano, quien es investigado por presunto lavado de dinero.