EFENueva York

Wall Street cerró en verde este jueves y su principal indicador, el Dow Jones, subió un 0,18 % tras una sesión volátil con el foco en las empresas tecnológicas y en nuevos datos macroeconómicos sobre la evolución de la economía durante la pandemia.

Al término de las operaciones en la Bolsa de Nueva York, el Dow Jones sumó 52,31 puntos y se situó en 26.815,44 unidades, impulsado por grandes cotizadas como Goldman Sachs (4,82 %), Microsoft (1,30 %), Apple (1,03 %) y Coca-Cola (1,03 %).

El selectivo S&P 500 ascendió un 0,30 % o 9,67 puntos, hasta 3.256,59 unidades; y el índice Nasdaq avanzó un 0,37 % o 39,28 puntos, hasta 10.672,27 unidades.

El parqué neoyorquino se dividió entre las compras y las ventas en otra jornada turbulenta, pero logró mantener las ganancias durante la última hora.

Los inversores reaccionaron a los nuevos datos semanales de solicitudes de prestación por desempleo en EE.UU., que fueron peores de lo esperado: unas 870.000 personas pidieron la prestación la semana pasada, 4.000 más que la anterior.

Las solicitudes del subsidio convencional han disminuido sustancialmente desde que en la última semana de marzo llegaron a 6,8 millones, pero recientemente se han mantenido por encima de las 800.000, cuatro veces más que las cifras en los meses anteriores a la pandemia.

No obstante, el Gobierno de EE.UU. divulgó que las ventas de nuevas casas en agosto ascendieron a cerca de un millón, lo que supone la cifra más alta en 14 años ya que, según analistas de Wells Fargo, los constructores están "claramente vendiendo casas más rápido de lo que pueden construirlas".

De acuerdo con los expertos, las ventas de casas nuevas "claramente han subido" en el sur de EE.UU. y están cayendo en el medio oeste, con un ligero ascenso en el noreste, en todos los casos con un incremento en las ventas en los suburbios, "particularmente" notable en Nueva York y Los Angeles.

Pero al mercado le sigue preocupando el estancamiento en el Congreso de un paquete de estímulo fiscal para paliar el impacto de la COVID-19, algo que ha llevado a los analistas de Goldman Sachs a recortar su estimación de crecimiento del PIB en el cuarto trimestre del año del 6 % al 3 %.

A ese problema se añade la cercanía de las elecciones presidenciales, que suele añadir incertidumbre al mercado, más todavía cuando el presidente Donald Trump declaró ayer que el voto por correo es un "desastre" y está en juego la silla del Tribunal Supremo que ha dejado la icónica magistrada Ruth Bader Ginsburg.

Por sectores, las mayores ganancias fueron para las empresas de servicios públicos (1,17 %) y bienes esenciales (0,76 %), mientras que solo cerraron en rojo las sanitarias (-0,52 %).

En otros mercados, el petróleo de Texas cerró con un alza del 1 %, hasta 40,31 dólares el barril, logrando encadenar su tercera sesión consecutiva en verde.

Al cierre de Wall Street, el oro subía a 1.874,40 dólares la onza, aunque se encuentra en mínimos no vistos en dos meses; el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajaba al 0,666 % y el dólar se depreciaba frente al euro, con un cambio de 1,1673.