EFENueva York

Wall Street se subió en una montaña rusa este viernes y despidió una semana dispar, marcada por el temor a la inflación y el repunte de la rentabilidad de la deuda pública en Estados Unidos, que ha lastrado especialmente al índice Nasdaq, con una pérdida acumulada del 2,06 %.

Tras la jornada irregular de hoy, el Nasdaq, que aglutina a las tecnológicas más importantes del mercado, recuperó mucho terreno perdido pero no lo suficiente para evitar su tercera semana consecutiva en descenso, que lo ha llevado a casi borrar sus ganancias desde comienzo de año.

En cambio, se mantuvieron a flote en el cómputo semanal el principal indicador del parqué neoyorquino, el Dow Jones de Industriales, que subió un 1,82 %, y el selectivo S&P 500, que progresó un 0,81 %.

Las plazas europeas también cerraron la semana con alzas -Londres un 2,27 %, París un 1,39 % y Madrid un 0,75 %- y las asiáticas sin apenas variación, todas influidas a la baja por los movimientos en las rentabilidades de la deuda pública.

Los intereses de bonos del Tesoro estadounidense a 10 años han seguido en el foco y este viernes alcanzaron su punto máximo en un año, del 1,626 %, impulsados por un informe de empleo positivo y por unas declaraciones sbre la inflación que hizo ayer el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, para posteriormente retroceder al 1,553%

Los analistas de JPMorgan Asset Management señalaron que los intereses están subiendo "por las razones adecuadas: las vacunaciones en marcha, el descenso en los casos de coronavirus y una política monetaria sencilla", si bien advirtieron que la volatilidad puede mantenerse elevada a medida que crezca la economía.

La sesión de hoy cambió el rumbo de una semana encaminada a terminar en rojo después de que el Departamento de Trabajo divulgara que se crearon 379.000 puestos de trabajo en EE.UU. en febrero, una cifra muy superior a los 49.000 que calculaban los analistas, y la tasa de desempleo descendió ligeramente al 6,2 %.

"El informe de empleo de hoy confirmó lo que los datos recientes de gasto y producción ya nos habían dicho: lo peor de la ralentización invernal ha quedado atrás, y la recuperación está ganando ritmo", señalaron, por su parte, los analistas de Wells Fargo en una nota.

A su vez, la jefa de Valores Globales de Nuveen, Saira Malik, destacó que los picos de volatilidad generados por el riesgo de inflación pueden suponer oportunidades de compra en empresas que se beneficien de la reapertura económica y en firmas de crecimiento a largo plazo cuyas valoraciones han bajado.

La rotación de valores no ha dejado de ocurrir a medida que los inversores se adaptan a este nuevo escenario, vendiendo acciones en las empresas tecnológicas y de activos renovables, muy cotizadas en la pandemia, mientras apuestan por las de turismo o finanzas, estas últimas beneficiadas por el repunte de los tipos.

"Esta última semana ha sido una corrección clásica de crecimiento frente a valor. Pero no significa que presagie algo mucho mayor", opinó el analista Tom Plumb, presidente de Plumb Funds.

La semana también ha sido muy positiva para el sector energético, especialmente tras la decisión de la alianza OPEP+ de mantener en líneas generales los recortes de producción en abril, con pequeñas excepciones para Rusia y Kazajistán, lo que ha hecho escalar los precios.

El barril de Texas, de referencia en EE.UU., se ha revalorizado un 7 % en las últimas cinco sesiones hasta alcanzar los 66,09 dólares, un pico no visto desde abril de 2019, antes de que estallara la crisis del coronavirus. El Brent, parámetro europeo, se ha situado en 69,36 dólares.

Por contra, el mercado del oro se ha visto impactado negativamente por la evolución de los bonos del Tesoro y el consecuente fortalecimiento del dólar, encadenando su tercera semana de descensos y situándose en su valor más bajo en nueve meses, unos 1.695 dólares la onza.

"La caída por debajo de 1.700/onza deja un mercado que parece frágil. Los comentarios de Powell, aunque no son nuevos, han extinguido de momento cualquier posibilidad de que la Fed actúe en los crecientes tipos que avanzan en la curva", explicaron analistas de HSBC, que adelantaron más retrocesos en los metales preciosos.