EFENueva York

Wall Street pareció olvidar esta semana el temor a la recesión y logró fuertes ganancias acumuladas en sus principales indicadores, planteando la cuestión sobre si ya ha pasado lo peor en el mercado bursátil.

En esta semana más corta, con cuatro días operativos después de un lunes festivo en EE.UU., el Dow Jones de Industriales ganó un 5,4 %, el selectivo S&P 500 un 6,5 % y el índice compuesto Nasdaq un 7,5 %.

Los inversores llegaron con ganas de comprar acciones baratas tras la semana pasada, la peor desde que la pandemia estalló a principios de 2020 y que llevó al S&P 500 a entrar en un ciclo bajista, es decir, un 20 % por debajo de su último máximo.

Solo les tembló el pulso este miércoles, cuando el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, admitió la posibilidad de una recesión como consecuencia de su política de subidas de interés para controlar la alta inflación.

El mercado buscó motivos para el optimismo incluso en los datos negativos del último informe sobre la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, muy seguido por la Fed, que indicó que esta métrica se encuentra en mínimos.

En ese sentido, la encuesta también recogió las expectativas de los consumidores de que la inflación se reduzca, lo que algunos expertos creen que podría contribuir a un enfoque menos agresivo en la subida de los tipos del banco central.

"La esperanza de que la inflación esté llegando a su pico y la economía siga sólida ha llevado a los inversores a comprar acciones con mucho descuento. Parece que Wall Street empieza a creer que incluso si hay una recesión económica, será corta", opinó hoy el analista Ed Moya, de la firma Oanda.

Los ánimos se elevaron también porque los "test de estrés" de la Fed a la gran banca de EE.UU. revelaron que las entidades están preparadas para afrontar una recesión, lo que deja una ganancia semanal cercana al 3 % en el sector financiero.

Pero los analistas de Wells Fargo hoy consideraron en una nota que hay probabilidad de una recesión en los próximos dos años, ya que "eventualmente los consumidores y negocios responderán al entorno de alto coste ajustándose el cinturón".

Algunos expertos consideran que esta buena semana en Wall Street no significa que el mercado haya tocado fondo, sino que puede ser una racha positiva en medio un ciclo bajista, algo que se conoce como "el rebote del gato muerto" en la jerga del parqué.

En el mercado de petróleo, que sigue muy ajustado en cuanto a oferta, ha persistido el temor a la desaceleración económica y su potencial impacto sobre la demanda energética, por lo que el valor baja un 3 % situándose en 107,62 dólares por barril.