EFEWashington

La actriz estadounidense Angelina Jolie visitó este miércoles la Casa Blanca para pedir que se aprueben varias reformas destinadas a combatir la violencia machista en Estados Unidos.

Un día después de mantener reuniones en el Congreso estadounidense, Jolie llegó a la Casa Blanca para reunirse con algunos responsables del Gobierno del presidente Joe Biden y aprovechó para visitar la sala de prensa y hacer unas breves declaraciones a los periodistas.

"Lo que está ocurriendo es una crisis de salud", aseguró la estrella de Hollywood, que ejerce como enviada especial de Acnur, la Agencia de la ONU para los Refugiados, y ha liderado diversas campañas contra el uso de la violencia sexual como arma de guerra.

Jolie subrayó la necesidad de "invertir" más esfuerzos en educación y prevención, para fomentar el desarrollo de "familias saludables" y atajar la violencia contra mujeres y niños.

La actriz tenía previsto reunirse este miércoles con altos cargos de la Casa Blanca, representantes del Departamento de Justicia y con la senadora republicana Joni Ernst para, entre otras cosas, promover que vuelva a entrar en vigor una ley contra la violencia machista.

Esa legislación, conocida en inglés por sus siglas, VAWA, empezó a implementarse en 1994 y cada cierto tiempo el Congreso de EE.UU. volvía a avalarla, además de ampliar las protecciones para ciertos grupos, como las parejas del mismo sexo o algunos inmigrantes indocumentados.

Sin embargo, en abril de 2019, bajo la Administración del republicano Donald Trump (2017-2021), la norma dejó de estar vigente porque los conservadores se negaron a incluir amparos para las personas transgénero y tampoco quisieron apoyar una provisión que prohibía adquirir armas de fuego a los condenados por un delito de violencia de género.

En marzo de este año, la mayoría demócrata de la Cámara de Representantes votó a favor de la entrada en vigor de la ley, pero el asunto se ha quedado estancado en el Senado debido al bloqueo de los republicanos.

Además de promover ese tema, Jolie tenía previsto pedir este miércoles que se impulsen "reformas en el FBI", que se amplíe la "formación judicial" sobre violencia machista y que se trabaje para una mayor "igualdad en el acceso a la salud" de las víctimas de esa lacra, explicó un portavoz de la actriz.

En concreto, la actriz reivindica una recolección y un análisis "no sesgado de las pruebas forenses" en los casos de violencia machista o vicaria, añadió el portavoz.

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo en un tuit que se había reunido con "la incansable y comprometida" Jolie y que había hablado con ella sobre la necesidad de aprobar la citada ley y de "seguir luchando por las mujeres, los niños y las familias en todo el mundo".

En sus declaraciones a los periodistas, Jolie aseguró estar "alentada" por las reuniones que mantuvo el martes con varios senadores, entre ellos el líder demócrata Chuck Schumer, sobre la posibilidad de que se apruebe de nuevo una ley.

Además de afectar en algún momento de sus vidas a un tercio de las estadounidenses, la violencia de género en Estados Unidos tiene un nefasto aliado en las armas de fuego: una media de 53 mujeres mueren cada mes asesinadas a tiros por su pareja, de acuerdo con la organización pro control de armas Everytown.

No obstante, los datos oficiales sobre violencia machista en Estados Unidos son escasos y a menudo se reportan como abusos "domésticos", algo que oculta el hecho de que 4 de cada 5 víctimas son mujeres.