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Decenas de miles de personas asistieron anoche a los vistosos espectáculos de música y fuegos artificiales organizados en las principales ciudades británicas, como Londres y Edimburgo, para recibir el año 2018.

Las celebraciones se desarrollaron sin incidentes graves, si bien quince personas fueron detenidas en Manchester y en Londres unas 300 fueron atendidas por los servicios de emergencia, la mayoría por "dolencias relacionadas con el consumo de alcohol", según el Servicio de Ambulancias.

Unos 100.000 ciudadanos asistieron al evento organizado en el centro de la capital británica, a orillas del río Támesis, donde se encendieron 10.000 fuegos artificiales tras las doce campanadas del Big Ben en las Casas del Parlamento.

El gran momento estuvo precedido de música, especialmente temas de cantantes femeninas, para conmemorar que este año se cumple el centenario de la consecución del primer voto de la mujer.

El festival londinense se desarrolló entre una notable presencia policial y medidas de seguridad "apropiadas" para la ocasión, aunque inferiores a otras ocasiones, según explicó la Policía Metropolitana de Londres (Met).

En Edimburgo, unas 75.000 personas asistieron a las celebraciones callejeras de Nochevieja o "Hogmanay" y presenciaron los fuegos artificiales lanzados desde el castillo de la ciudad.

En Manchester (norte inglés), la "inmensa mayoría" disfrutó de buena manera de las celebraciones pero "una minoría no supo comportarse", dijo la Policía local.

Según un portavoz, entre la quincena de detenidos en esa ciudad, que pasarán el día de hoy en comisaría, hay varios sospechosos de asalto, incluido violencia machista, y de alteración del orden público, en general como consecuencia del alcohol.