EFESanto Domingo

El origen dominicano de la guayabera o chacabana, la icónica prenda popularizada por Gabriel García Márquez, es reivindicado por la exposición 'Las Chacabanas son dominicanas' que recoge la historia y evolución de esta pieza.

Varios países se atribuyen el origen de esta pieza tropical, especialmente Cuba, donde se cree que se inventó a principios del siglo XVIII e, incluso, el Gobierno de la isla la declaró en 2010 como prenda oficial para ceremonias diplomáticas y de Estado.

Una de las versiones más extendida sobre el origen de la guayabera, confeccionada en tejidos frescos como el lino, es que su nombre se debe a la costumbre de los campesinos cubanos de llevar guayabas en los amplios bolsillos de este tipo de camisa.

Los dominicanos, sin embargo, contradicen esta versión y folcloristas e historiadores aseguran que la chacabana, como es llamada en el país, nació en Baní (sureste) como una adaptación de la tradicional camisa militar a una versión más fina de algodón.

Esta prenda fue llevada a Cuba, según historiadores criollos, por el general dominicano Máximo Gómez, oriundo de Baní, prócer de la independencia cubana y uno de los fundadores del Ejército hondureño.

"Esa prenda fue popularizada y llevada a Cuba por el general Máximo Gómez", asegura tajantemente en declaraciones a Efe el presidente de la Asociación de Artesanos de Chacabanas de la República Dominicana (Achadom), el diseñador Francisco Rodríguez.

Para llamar la atención de los dominicanos sobre el origen, evolución y actualidad de esta pieza, frecuentemente utilizada por mandatarios latinoamericanos, la Achadom presenta la exposición 'Las Chacabanas son dominicanas', con el auspicio del Centro de Exportación e Inversión del país (CEI-RD).

La muestra se exhibe en el emblemático Parque Independencia de la capital dominicana y cuenta con 63 fotografías, 38 de ellas de chacabanas, 19 con las biografías de los expositores y el resto con historia de esta prenda "desde la guerrilla militar hasta las que vemos hoy", explicó Rodríguez

"Queremos que el mundo y el pueblo dominicano comprendan que la chacabana es nacional, es la única prenda que ha nacido en la República Dominicana y, por lo tanto, debería ser la prenda oficial de los actos protocolarios del país", subrayó Rodríguez.

Convencidos de que la chacabana es criolla, los miembros de Achadom se han propuesto promoverla hasta lograr convertirla en la pieza distintiva de la República Dominicana, en una Marca-País.

Con ese objetivo entregaron al senador Charles Mariotti para su futura presentación en la Cámara Alta un proyecto de ley que busca convertir la chacabana en la vestimenta oficial de los actos protocolarios de la República Dominicana.

El presidente dominicano, Danilo Medina, y algunos de sus funcionarios suelen asistir con guayaberas a algunos actos, especialmente a presentaciones o inauguraciones de hoteles.

En 2002 el entonces presidente de República Dominicana, Hipólito Mejía, un asiduo de estas piezas, obsequió dos guayaberas a sus colegas asistentes a la XII Cumbre Iberoamericana celebrada en Punta Cana (este), incluido el Rey de España Juan Carlos, al considerarla adecuada para el ambiente caluroso de esta zona.

El clima de la República Dominicana "es muy cálido por lo que no es apropiado parar usar traje y corbata", por lo que se debe seguir promoviendo la chacabana como prenda de uso cotidiano en los bancos, en las oficinas, en las empresas, defiende Rodríguez.

Entre los principales diseñadores de guayaberas en el país figuran Hipólito Peña, quien se encargó de confeccionar las de los mandatarios en la Cumbre de Punta Cana, así como Arcadio Díaz, Juan de Dios, Toni Boga y el propio Francisco Rodríguez, conocido como 'Faraón'.

El país cuenta con el talento para impulsar y exportar estas reconocidas piezas, pero los artesanos requieren de mayor apoyo oficial, especialmente de los ministerios de Turismo e Industria, Comercio y Mipymes para llevar la chacabana "a playas extranjeras".

Por ello la Achadom defiende su exposición, abierta al público hasta el 20 de abril, con la intención "de que una vez por todas se aclaren las dudas y se despejen las conjeturas surgidas sobre esa legendaria vestimenta que todos conocemos" y se declare su uso oficial protocolar porque la guayabera "es dominicana".

Marta Florián