EFEBerlín

Alemania lanzó este martes una iniciativa para tener un papel más relevante en América Latina y el Caribe, tanto en lo político como en lo económico, ante la pasividad europea, la retirada estadounidense y los rápidos avances de China.

La propuesta se presentó en Berlín, en un encuentro al que acudieron una veintena de cancilleres de la región, que valoraron positivamente el intento de aproximación de un actor al que ya consideran un referente, pero al que pidieron continuidad para obtener más resultados.

Unidos por "valores", "intereses" y una "cultura" comunes, afirmó el ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, América Latina, Caribe y Alemania son "aliados naturales" que se necesitan ante el agresivo empleo del "poder económico" por parte de China y la creciente imprevisibilidad de Estados Unidos con el presidente Donald Trump.

"En un mundo en el que la ley del más fuerte sustituye a la fuerza de la ley, los Estados de Europa, América Latina y el Caribe sólo pueden perder. Ninguno somos superpotencias", afirmó.

Por eso, planteó llevar a un nuevo nivel los lazos bilaterales en lo económico -para lo que pidió una mayor "seguridad jurídica"- y en lo comercial, pisando el acelerador a las negociaciones de los tratados de libre comercio que la UE aspira a firmar con Chile, México y Mercosur.

Asimismo, agregó Maas, la colaboración política debe superar la mera resolución de crisis y caminar por ámbitos como el de la gestión de la migración, la lucha contra el calentamiento global y el esfuerzo por acabar con "los feminicidios y la violencia sexualizada en los conflictos".

La viceministra colombiana, Luz Stella Jara, valoró a Efe de forma "muy positiva" el plan alemán, porque supone una "importante oportunidad" para abrir "nuevas vías de cooperación" y recalcó que apostar por esta iniciativa no tiene que ser en detrimento de los lazos con otros países.

El canciller boliviano, Diego Pary, que también aplaudió la iniciativa, reconoció a Efe que Berlín no tiene en la región el nivel de inversiones esperable y consideró que el papel de Alemania, "un país de principios", "debe ir más allá de lo simplemente económico" y ejercer "un rol político de buscar alianzas y socios" para "construir un mundo mejor".

Su homólogo uruguayo, Rodolfo Nin, calificó la propuesta de "muy buena y muy oportuna" y en declaraciones a Efe la describió como una reacción ante la política de Pekín en la región: "Europa ha advertido que China viene con mucha fuerza y está haciendo un esfuerzo para competir".

"Creo que están viendo que precisan un acercamiento con América Latina, que puede haber muchas coincidencias desde el punto de vista cultural, económico, comercial y de complementación. Ojalá tenga una continuidad que permita resultados", agregó.

El ministro argentino de Exteriores, Jorge Faurie, consideró en una entrevista con Efe que "es bueno que un país de la envergadura de Alemania tenga un involucramiento mayor con América Latina" y argumentó que Europa, para "preservar su centralidad", debe "volver a recuperar su posición en la región".

La responsable para América Latina y el Caribe en el Ministerio alemán de Asuntos Exteriores, Marian Schuegraf, explicó a Efe que Berlín busca "amigos" entre las "democracias" en momentos de incertidumbre para afrontar juntos los retos "de futuro" y el creciente "nacionalismo" y "egoísmo".

"Queremos aprovechar esta iniciativa para ser también más activos en Europa de cara a América Latina y el Caribe", dijo, tras asegurar que la iniciativa no trataba de competir con los lazos tradicionales que mantienen con la región socios como España, Portugal e Italia.

LA CRISIS DE VENEZUELA

Venezuela fue un tema preeminente en el encuentro, pese a ser la gran ausente en la cita de Berlín. Allí se escenificaron las distintas sensibilidades de los participantes en la crisis, pero se abogó de forma unánime por una salida pacífica y negociada mediante el diálogo.

Faurie, que reconoció el actual bloqueo, pidió mantener la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro y el apoyo al líder opositor Juan Guaidó: "Siempre todos empujando, que la pared cede. No hay que bajarse".

El canciller uruguayo, quien destacó que su país es de los pocos que habla con las dos partes, pidió "dialogar" y no imponer, lamentó las sanciones europeas y reconoció que "hay mucha desconfianza y mucha intransigencia de ambos lados".

El boliviano Pary señaló el terreno común: "Coincidimos en que todos debemos trabajar por la defensa del multilateralismo. Y que el diálogo y la negociación son los únicos mecanismos efectivos para encontrar una solución. Jamás una intervención".

La viceministra de Colombia, otro país del Grupo de Lima, recalcó que, a pesar de las diferencias, todos tienen "el mismo objetivo": un "proceso electoral de acuerdo con estándares internacionales" y que "en Venezuela vuelva a haber una democracia".

Frente a la cautela general sobre la iniciativa noruega para reunir en Oslo a representantes del Gobierno y la oposición de Venezuela, el secretario mexicano de Exteriores, Marcelo Ebrard, dijo verla con "optimismo" y esperanza de que propicie una "salida democrática y pacífica" a la crisis.

Juan Palop