EFELondres

Los trabajadores del metro de Londres han borrado los dibujos que el artista callejero Banksy realizó este martes en uno de los vagones para concienciar sobre el uso de la mascarilla en el transporte público, a fin de evitar la propagación de la COVID-19.

Para cuando Banksy publicó en redes sociales un vídeo que mostraba su última obra, el personal de limpieza de Transport for London (TFL), la empresa que gestiona el servicio de metro en la capital británica, ya lo había eliminado, indicó la compañía.

Un portavoz de TFL afirmó que apreciaban "la intención de Banksy de alentar a las personas a que se cubran la cara", pero agregó que su trabajo fue retirado debido a su "estricta política antigraffiti".

Según el diario "The Times", la pintura fue tratada "como cualquier otro caso de vandalismo" por limpiadores que probablemente desconocían su importancia cultural, ya que las obras del desconocido artista pueden alcanzar sumas millonarias.

"El tren fue puesto fuera de servicio. Lo limpiaron todo y, tan pronto como estuvo limpio, lo pusieron nuevamente en servicio para minimizar la interrupción de la red. Dudo que supieran de qué se trataba... no suele ser un 'Banksy'", dijo una fuente de TFL citada por el rotativo, que agregó que en "la situación actual" los trabajadores se afanan más que nunca en mantener las instalaciones higienizadas.

Transport for London ha ofrecido a Banksy la posibilidad de producir "una nueva versión de su mensaje" para los usuarios del metro "en un lugar adecuado".

En un vídeo publicado en Instagram bajo el eslogan "If you don't mask, you don't get" (Si no te pones la mascarilla, no subes), Banksy aparecía vestido con un traje de protección blanco, capucha, chaleco naranja reflectante, guantes, mascarilla y gafas, utilizando plantillas y espray negro para realizar los dibujos de sus características ratas en varias zonas del vagón.

Uno de los animales aparecía escupiendo un líquido verde que simulaba la propagación del virus, mientras otro usaba la mascarilla como paracaídas y un tercero se cubría el rostro con ella.

Durante la grabación se le podía ver escribiendo su nombre con grandes letras verdes sobre la puerta que separa el vagón de la cabina del conductor y cómo abandonaba el lugar cruzándose con varios pasajeros.

En Inglaterra es obligatorio cubrirse el rostro en el transporte público desde el pasado 15 de junio, y a partir del 24 de este mes deberá hacerse también en todos los comercios bajo multas de hasta 100 libras (unos 110 euros).