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El choque de dos trenes del Metro de la capital mexicana, ocurrido el pasado 10 de marzo, fue resultado de omisiones de operación, incurridas por el conductor y la reguladora en los procedimientos de seguridad, aseguró este martes la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.

Además, avanzó que incluirá en la investigación los delitos de homicidio culposo y lesiones para que en su momento se ejerza una acción penal por el accidente en el murió una persona y se registraron 41 heridos.

El peritaje realizado por la Fiscalía coincide con el presentado por la empresa alemana TÜV Rheinland, contratada para elaborar un dictamen de manera independiente, a partir de los análisis de caja negra, radio Tetra, telefonía fija, videos y documentos técnicos.

La Fiscalía indicó que el accidente "pudo evitarse si el conductor del tren 33 y la reguladora hubieran actuado conforme a los manuales técnicos operativos del Sistema de Transporte Colectivo (STC), que conocían y para los cuales fueron capacitados".

Agregó que el tren 33 no registró falla alguna ya que recibió su último mantenimiento el 9 de marzo de 2020 "y funcionaba correctamente".

Además, señaló que las instalaciones del STC "cuentan con las medidas de seguridad requeridas para la operación y funcionamiento, en particular en el tramo que comprende la estación Tacubaya-Observatorio".

La Fiscalía preciso que "el sistema intrínseco y redundante de seguridad operativa del tren funcionaba de manera correcta".

De los dictámenes se desprende que el Metro continúa siendo un medio de transporte eficiente y seguro, tanto para los usuarios como para su personal.

El metro de la Ciudad de México entró en funcionamiento el 4 de septiembre de 1969, hace más de 50 años.

Tan solo en 2018, el metro transportó a 1.647 millones de usuarios y recorrió 44,07 millones de kilómetros.