EFEMéxico

El rejoneador español Diego Ventura, su compatriota el torero Enrique Ponce y el diestro mexicano Luis David comparten este domingo el cartel de la corrida goyesca de Pachuca, estado de Hidalgo donde la fiesta de los toros es Patrimonio Cultural Inmaterial.

La presencia de estas dos figuras españolas que más tirón tienen ahora mismo en México, Ventura y Ponce, y Luis David enfrentarán seis toros de Bernaldo Quiros.

La calidad del cartel muestra la decisión de asentar el calendario taurino de México en Hidalgo, donde el 23 de agosto de 2012 su entonces gobernador, José Francisco Olvera Ruiz, declaró a la fiesta de los toros como Patrimonio Cultural Inmaterial.

Esta promulgación fue el lógico resultado de cuatro siglos de festejos de toros en el estado en cuyas tierras nacieron grandes toreros de la historia de México y están asentadas importantes ganaderías bravas.

La nueva administración de la plaza de Pachuca está apostando por hacer corridas con un concepto para poder relanzar un ruedo que vivió su capítulo más triste con la suspensión de la misma corrida tres veces por el poco público presente en 2009.

En la promulgación del 23 de agosto se señalaba que Hidalgo tenía más de 200 haciendas, vetustas y majestuosas construcciones que datan de los siglos XVII, XVIII y XIX, muchas de ellas dedicadas a la ganadería, de las cuales surgen la Charrería y los Festejos Taurinos.

Recientemente Hidalgo se unió al Consejo Consultivo Ejecutivo Nacional del grupo Tauromaquia Mexicana, llamado el TMX y cuya misión es la defensa y difusión de la Fiesta Brava, además de crear y buscar recursos para ello.

Hay 39 municipios en el Estado de Hidalgo donde se celebran festejos taurinos.

La plaza de la capital, La Monumental Vicente Segura de Pachuca, celebró su 40 aniversario el octubre pasado.

El personaje que da nombre a la plaza fue un gran torero del Siglo XIX y XX además de militar, acaudalado por herencia y héroe de la Revolución Mexicana que fue una figura de su tiempo y toreó en España.

En los años 90 del siglo XX, dominó los ruedos mexicanos el llamado Coloso de Tula, Jorge Gutiérrez, quien después de Manolo Martínez, es el torero que más veces se presentó en La Plaza México.

Allí, Gutiérrez indultó dos toros: Poco a Poco, de la ganadería de San Martín, en enero de 1981 y al toro Giraldillo, de la ganadería de Manolo Martínez, en marzo de 1996. Fueron más de 80 ocasiones las que estuvo en el coso capitalino.

Otra tradición taurina de gran calado en el Estado de Hidalgo son los forcados, esta disciplina lusitana de la tauromaquia tiene en los Forcados de Hidalgo unos celebres intérpretes que son reclamados en plazas de todo el mundo.

No pueden faltar las ganaderías en este zona de México donde las haciendas son parte esencial de su tejido social y económico.

El célebre hierro de Fernando de La Mora está asentado en Tecozautla, la ganadería de Cieneguilla en Zempoala y Dos Peñas en San Agustín Tlaxiaca. Estas tres son unas de las más de quince que pastan en Hidalgo.