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La exembajadora de Estados Unidos en México Roberta Jacobson dijo este lunes que el tratado comercial T-MEC no puede por sí solo cambiar la crisis generada por la pandemia.

"El tratado como tal no puede cambiar una situación de cómo estamos y tampoco esa situación puede cambiar de la noche a la mañana", dijo Jacobson en una conferencia virtual.

Destacó que la revisión y modernización del Tratado de Libre Comerció para América del Norte (TLCAN), ahora convertido en T-MEC, fue "un logro" de tres países (México, Canadá y EE.UU.), pero que cada uno tiene que potenciar.

Jacobson, embajadora de EE.UU. en México entre 2016 y 2018, participó en el panel a distancia "Norteamérica tras la contingencia y ratificación del T-MEC" con Pierre Alarie, quien fue embajador de Canadá en México entre 2015 y 2019, y con Gerónimo Gutiérrez, el representante mexicano en EE.UU. entre 2017 y 2018.

Gutiérrez dijo que el panorama "sería francamente desastroso" con la COVID-19 y sin el T-MEC.

Apuntó que el T-MEC le dio a América del Norte una ventaja "que le permite como región seguir integrada para producir conjuntamente y seguir cada país con sus propios mercados y exportar a otros".

En este momento en que se viven las secuelas económicas de la pandemia, en el contexto de la geopolítica comercial entre China y EE.UU., la región y México "tienen una oportunidad que tiene que aprovechar, pero hay que hacer el trabajo interno, agregó.

Para el mexicano, el T-MEC "es una herramienta muy importante dentro de un conjunto de herramientas", mientras que para el exembajador Alarie "no es la panacea y no hay que pensar que el T-MEC lo va arreglar todo, sería caer en una trampa muy grande".

Dijo que en algunos capítulos el tratado "es menos generoso para Canadá y algunas veces para México" e indicó que "el entorno político es muy importante para dar certidumbre a las inversiones".

Gutiérrez recordó que el T-MEC "fue una negociación que ni Canadá ni México buscaron y fue fundamentalmente a la defensiva".

Explicó que la concepción de revisar el TLCAN era más construir sobre lo que ya había que revisar y hay que reconocer que hubo un cambio con la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos.

Sobre la relación México-Estados Unidos, Jacobson contó que el actual embajador, Christopher Landau, ha recibido "una cantidad de llamadas" de empresarios estadounidenses por la "situación caprichosa y oscura de entender" qué les ocurre a las empresas que invierten en México.

Dijo que lo que faltan entre México y EE.UU. "son señales de ambos lados de que la inversión extranjera es bienvenida (...) en un sistema en que la reglas del juego son iguales para todos".

Tras una larga montaña rusa de negociaciones entre México, Estados Unidos y Canadá, el T-MEC arrancó el pasado 1 de julio pero lo hizo en el peor momento posible ante una grave crisis económica global desatada por el coronavirus.