EFECiudad de México

El Instituto Nacional Electoral (INE) de México negó este jueves que la votación del próximo marzo para revocar al presidente Andrés Manuel López Obrador vaya a costar 9.000 millones de pesos (450 millones de dólares), como ha circulado en medios.

"Nueve mi millones de pesos es el costo aproximado de una elección federal. Un eventual proceso de revocación de mandato tendría una naturaleza distinta, por lo que sus costos serían significativamente menores", afirmó Lorenzo Córdova, presidente del INE, en sus redes sociales.

La polémica ocurre por la revocación de mandato a la que ha convocado el mismo López Obrador, quien promulgó una reforma constitucional que creó la figura en 2019 para legitimar su Presidencia a mitad de su sexenio, que termina en 2024.

El mandatario ha defendido este y otros referendos, como la consulta popular que organizó el 1 de agosto pasado para enjuiciar a los expresidentes del "periodo neoliberal".

Pero sus opositores lo han acusado de "echar el dinero a la basura", pues solo la consulta del domingo pasado costó 522 millones de pesos (unos 26,1 millones de dólares), con una participación de apenas el 7 % del electorado.

El presidente del INE aclaró que el organismo autónomo alista un presupuesto que presentará al Congreso, pero necesita que apruebe una ley complementaria de la reforma constitucional.

"Sería muy conveniente contar con una ley secundaria que hasta la fecha el Congreso no ha aprobado", comentó.

Córdova aseveró que la petición "contemplará la solicitud de recursos necesarios para una eventual revocación de mandato con todas las garantías de legalidad, certeza y profesionalismo del sistema electoral".

López Obrador ha insistido en que sus consultas son para fortalecer la democracia en México, al argumentar que los ciudadanos deberían votar hasta una vez al año.

Además de la consulta, México acaba de tener el 6 de junio los comicios más grandes de la historia, porque casi 50 millones de votantes eligieron a más de 20.000 cargos, entre ellos los 500 diputados federales y 15 de las 32 gubernaturas.

Aunque los partidos aliados del presidente perdieron la mayoría calificada de dos tercios del Congreso, a partir de este año gobernarán en la mitad de los estados del país.

El presidente ha cuestionado a los críticos que señalan que su revocación de mandato, así como las otras consultas, son para hacer propaganda y estar en "campaña permanente".

"La consulta va. Y no es reto ni desafío, es decirles a los conservadores, a los del bloque conservador, que en vez de estar insultando y haciendo labor de zapa, que convoquen a la gente para que participen en la consulta", declaró este jueves en su rueda de prensa diaria.