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La conferencia de prensa diaria del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, conocida como la "mañañera", rompió este miércoles un récord al durar más de tres horas.

"La conferencia del presidente de hoy, la número 491 de lunes a viernes, ha sido la de mayor duración: 192 minutos (3 horas 12 minutos)", informó Luis Estrada, director de SPIN-Taller de Comunicación Política, que analiza las ruedas de prensa.

El récord previo, de acuerdo con SPIN, había sido apenas del 24 de septiembre, cuando la conferencia duró dos horas y 49 minutos.

López Obrador inició con las "mañaneras" el 3 diciembre de 2018, dos días después de asumir la presidencia, como una promesa de ofrecer transparencia y apertura a los medios, en contraste con su antecesor, Enrique Peña Nieto, quien sólo ofreció un par de ruedas de prensa de 2012 a 2018.

Pero asociaciones internacionales de libertad de expresión han acusado al mandatario de usar las conferencias para atacar a periodistas y críticos.

Tan sólo este día, el líder izquierdista se burló de los "diplomáticos improvisados" que lo critican por negarse a reconocer a Joe Biden como presidente electo de Estados Unidos y denunció una supuesta campaña en su contra.

"Por los tiempos electorales hay una campaña en contra del Gobierno con información falsa en la que se coordinan opositores y medios. Hay libertad de expresión pero también guerra sucia", defendió Jesús Ramírez Cuevas, coordinador general de Comunicación Social de la Presidencia.

Las ruedas de prensa, que suelen ser en Palacio Nacional o en alguno de los estados donde el presidente esté de gira, también han recibido críticas por ser "propaganda".

Incluso, el Instituto Nacional Electoral (INE) propuso en septiembre suspender la transmisión de las "mañaneras" en Hidalgo y Coahuila, estados que tuvieron elecciones locales en octubre.

En la conferencia de este miércoles, el presidente entregó la condecoración Miguel Hidalgo a Jesús Seade, subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), por su participación en la firma del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

También afirmó que México "no es pelele" de ningún gobierno extranjero ante su rechazo a reconocer por ahora a Biden como vencedor de las elecciones de Estados Unidos.

Asimismo, defendió a Manuel Bartlett, director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), de las acusaciones de negligencia que afronta por las inundaciones en el suroriental estado de Tabasco.

Además, revivió el presunto fraude electoral que padeció en 2006 para criticar a los movimientos de oposición en su contra, como el grupo Sí por México.

"Todas las campañas sucias, campañas negras que hemos padecido, no han tenido, en resumidas cuentas, efecto. Se hizo la campaña de que yo era un peligro para México, un bombardeo en los medios de información como nunca se había visto", sostuvo.