EFEMéxico

A tan solo tres días de que venza el plazo para cumplir con el Tratado de Aguas, el Gobierno mexicano anunció este jueves un acuerdo con Estados Unidos, un triunfo diplomático que deja un maremoto político interno.

Ante la negativa del estado de Chihuahua, México transfirió 130 millones de metros cúbicos de presas internacionales y dejó 90 millones para 13 ciudades fronterizas, expuso Roberto Velasco, director general para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

"Con esta acta número 325, que se firmó y entregó en vigor ayer, se concluyó el ciclo 35 sin ningún saldo pendiente para México, lo cual era muy importante para cumplir los términos del acta 234 del tratado", manifestó el funcionario a Efe.

El Tratado de Aguas establece que México debe entregar cada quinquenio cerca de 2.160 millones de metros cúbicos a Estados Unidos por los ríos que comparten en la frontera, aunque los mexicanos reciben casi cuatro veces más: 9.250 millones de metros cúbicos.

Aunque el tratado data de 1944, México estaba en riesgo de incumplir por la negativa de Chihuahua, estado fronterizo que concentra 54,1 % del líquido que México debe entregar.

México recibió presiones del gobernador de Texas, Greg Abbott, del congresista texano Lyle Larson y del Departamento de Estado, mientras que el presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció el riesgo de recibir sanciones, incluso comerciales.

"No llegamos a ese punto, pero justamente era lo que queríamos evitar y por eso emprendimos desde un inicio un proceso de negociación con el Gobierno de Estados Unidos porque naturalmente no queríamos que eso derivara en un conflicto internacional y menos en medio de un proceso electoral", expresó Velasco.

MAREMOTO INTERNO

El funcionario de la cancillería acusó a Chihuahua, gobernado por el Partido Acción Nacional (PAN), de "retener el agua" ante las elecciones de 2021.

Campesinos de ese estado, acompañados por políticos del PAN, impidieron desde septiembre que el Gobierno dispusiera del agua de la presa La Boquilla, muy importante en la región, al argumentar que solo tienen 30 % del líquido necesario para el próximo ciclo agrícola.

Por ello, indicó la cancillería, la Federación usará agua de la presa El Granero, de Chihuahua; El Cuchillo, de Nuevo León, y de la Marte R. Gómez de Tamaulipas, lo que ha despertado indignación entre usuarios de esos estados.

"La autoridad del agua lo que hizo es premiar la ilegalidad y castigar a los tamaulipecos, que hemos hecho las cosas como tienen que ser, dentro del marco de la ley, así que de ninguna manera estamos de acuerdo", expresó a Efe José Luis Carrasco, representante legal de la Asociación de Agricultores de Tamaulipas.

Por la actitud de Chihuahua y la inacción del Gobierno federal, solo llegará 40 % del agua necesaria a Tamaulipas, lo que afectará a 16.000 agricultores y dejará un daño de 3.000 millones de pesos (casi 143 millones de dólares), argumentó el portavoz.

El representante anunció acciones legales contra el Gobierno federal y el de Chihuahua para defender la agricultura de Tamaulipas, el segundo sector económico más importante del estado y el segundo mayor productor nacional de granos.

"El daño no puede ser cuantificable de alguna manera, la pérdida de 3.000 millones está clara, pero la falta de agua para el subsuelo, para los nutrientes de agua, va a ser todavía de mayor trascendencia y afectación porque a la postre serán terrenos infértiles", sostuvo Carrasco.

CRISIS CLIMÁTICA

El actual conflicto del agua es una señal de las consecuencias de la crisis climática, advirtió José Zavala, investigador de sustentabilidad y desarrollo agrícola del Colegio de la Frontera Norte (Colef).

"El cambio climático produce fenómenos hidrometeorológicos que descompensan una serie histórica, en este caso de captación de agua, y entonces hay zonas de sacrificio, sin duda, habrá conflictos subsecuentes en áreas con sacrificios en cuanto a su precipitación", comentó a Efe.

El académico indicó que "siempre habrá conflictos en estas zonas" por lo que lamentó que en esta ocasión se "ensucie" con cuestiones electorales.

"Los gobernantes deben despojarse de este ámbito electoral, partidista y de confrontación entre ellos y con la federación porque es el interés general, es el interés público", exhortó.

Aun así, consideró que México evadió el mayor problema al negociar con Estados Unidos, un pacto que también debe permear al interior del país.

"Es un abono a la cordialidad y al entendimiento, celebro que este acuerdo que es natural, era obligado, era evidente que tenía que darse, vaya abonando a la distensión y al entendimiento en la región", concluyó.