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México perdió una valiosa oportunidad para aumentar de manera significativa el salario mínimo, uno de los más bajos de América Latina, después de que los legisladores aprobaran una reforma para desvincularlo de pagos como multas, tarifas y cuotas.

Aunque todo parecía indicar que había voluntad política para que repuntara el salario mínimo en el país, la decisión de subirlo sólo un 4,2 %, de 70,10 pesos diarios a 73,04 pesos (unos 4,2 dólares), dejó claro que no hay tal.

El secretario mexicano del Trabajo, Alfonso Navarrete, dijo hoy que "a veces hacer lo correcto tiene costos" y señaló que el próximo año se puede considerar un mayor incremento del sueldo mínimo siempre y cuando suba la productividad.

La Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), integrada por el Gobierno, las empresas y los sindicatos, anunció el viernes pasado el incremento de 4,2 % para 2016 considerando una inflación de 2 % en 2015.

Destacó que "continuará estudiando la forma de avanzar en la recuperación del poder adquisitivo del salario mínimo tomando en consideración la productividad, y sin que se afecten el empleo y las demás variables económicas fundamentales".

Desde entonces, la decisión ha sido duramente criticada por la oposición, que ha tildado el aumento como una "vergüenza", una "bofetada" y "un insulto" para un país en el que más de 53 millones de personas viven en la pobreza.

El jefe de Gobierno de Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, calificó de simbólico el aumento y aseguró que no resuelve el problema de fondo: una pérdida del poder adquisitivo que, según los expertos, ronda el 80 % desde 1980.

La Conasami "no tomó en cuenta una pérdida en ingreso per cápita de 9 % en los últimos 25 años" ni "35 años de rezago respecto de América Latina", dijo tras asegurar que "se perdió una gran oportunidad".

Mancera recordó que "hay 7 millones de personas que están viviendo con el salario mínimo", el único de la región inferior al umbral de la pobreza, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), y aseguró que seguirá luchando para que este sea "digno".

Su Gobierno impulsa desde hace más de un año un amplio debate sobre la necesidad de aumentar el salario mínimo en el país y empezó por casa al conceder este año un aumento superior al establecido a nivel oficial al situarlo en 82,86 pesos (5,6 dólares) tras desvincularlo de otros pagos.

A nivel nacional, el salario mínimo sigue siendo utilizado como referencia para fijar más de 2.400 pagos, pero en noviembre pasado la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una reforma constitucional para desvincularlo y detonar su recuperación sin disparar la inflación.

Como se trata de un cambio a la Constitución, la mayoría de los Congresos de las 32 entidades federativas del país deben aprobar la reforma. La semana pasada se alcanzó dicha cifra y en breve debe ser enviada al Ejecutivo para su promulgación.

El presidente del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), Agustín Basave, tildó hoy de "raquítico e insignificante" el incremento para 2016 y sugirió "aplicarle la eutanasia" a la Conasami.

"Para qué votamos una reforma constitucional, (...) para qué desindexamos el salario mínimo, si no se va aumentar, si se van a mantener esos aumentos raquíticos, insignificantes", cuestionó.

El coordinador del conservador Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Diputados, Marko Cortés, consideró "una vergüenza" el aumento y lamentó que la Conasami no aprovechara la desindexación para establecer un "ingreso digno".

Algunos expertos consideran que este debate está contaminado por intereses electorales y advierten que las primeras víctimas de un incremento sustantivo serían las pequeñas y medianas empresas, que generan más del 70 % de los empleos del país.

Del otro lado están quienes argumentan que el aumento debe ser gradual pero sostenido y que de esa forma, además de ser justo, ayudará a fortalecer el mercado interno.

El sueldo mínimo en 2016 rondará los 126 dólares al mes, insuficientes para cubrir la canasta básica, y mantendrá a México en los últimos lugares de la región.