EFEMéxico

El titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz, anunció que México será el primer país de Latinoamérica con un tren de alta velocidad al recibir hoy el primer convoy enviado por la empresa española Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF).

El convoy, que forma parte del proyecto del tren Toluca-México, fue recibido en el Puerto de Veracruz por el titular de la SCT y el gobernador del oriental estado Veracruz, Miguel Ángel Yunes.

"Hoy se confirma que Veracruz es la principal puerta de México" señaló el gobernador, que a su vez recordó que fue en ese estado donde entraron las primeras locomotoras de vapor, lo que dio origen al primer ferrocarril mexicano.

Los vagones provenientes de España serán conducidos al municipio de Huehuetoca, en el central Estado de México, donde serán acoplados para su puesta en operación.

El titular de la SCT señaló que este tren tiene una inversión de 44.000 millones de pesos (20.063 millones de dólares).

Ruiz anunció que el tren interurbano tendrá un recorrido de 58 kilómetros y conectará el Valle de Toluca con el poniente de Ciudad de México dando servicio diario a 250.000 pasajeros en 39 minutos de trayecto.

Resaltó que esta obra es parte del esquema para fortalecer la industria turística, además de mejorar el medio ambiente, ya que dejarán de emitirse más de 28.000 toneladas de bióxido de carbono con los 13.000 vehículos que dejarán de circular con su servicio.

A su vez, el tren contará con seis estaciones de las cuales dos serán terminales: Zinacantepec (Toluca de Lerdo, Estado de México) y Observatorio, en la Ciudad de México, donde se conectará con la línea 1 del Metro y un futuro con las líneas 12 y 9.

El tren Toluca-México contará con una flota de 30 trenes eléctricos articulados compuestos de dos coches cabina y tres coches intermedios con capacidad total de 719 pasajeros; las estaciones tendrán un andén de 200 metros.

Los trenes del proyecto, cuyas obras ya se han iniciado y que empezará el periodo de prueba a finales de 2017, se desplazarán a una velocidad máxima de 160 km por hora, alimentados por una línea aérea de contacto conocida como catenaria flexible.

El 80% del recorrido del tren se desplazará por 46 kilómetros de conductos elevados donde se canalizarán líneas de energía, señalización, y comunicaciones para así evitar que la trayectoria del tren interfiera con el tráfico vehicular.