EFETapachula (México)

Militares con distintivos de la Guardia Nacional vigilan, desde el sábado por la noche, varios puntos y caminos y veredas de la sierra del estado de Chiapas en busca de migrantes.

Los operativos y las revisiones, como lo constató Efe, ocurren principalmente en comunidades fronterizas como Carmen Xhán, El Jocote , Frontera Comalapa, Motozintla y La Trinitaria, las cuales corresponden a los municipios de Comitán - Margaritas.

Los rondínes de los militares se llevan a cabo en caminos, veredas y extravíos ya identificados por los uniformados donde regularmente pasan, a ciertas horas del día, vehículos (camiones de carga y autobuses) con migrantes centroamericanos a bordo.

La orden que tienen los agentes, junto con Policías Federal y agentes del instituto Nacional de Migración, es detener a toda persona que no cuente con documentación que acredite su estancia legal en México y en esa labor revisan vehículos de transporte público y privado.

Los migrantes son llevados a las estaciones migratorias para ser asistidos y saber si, en algunos casos, cuentan con documentación para entrar al país.

En tanto, la Policía Naval inició la vigilancia de los márgenes del río Suchiate y también hizo presencia en calles y parques de la ciudad de Tapachula.

Además de vigilar las rutas que siguen los migrantes, los agentes vigilan el paso de traficantes con mercancía ilegal.

El sábado, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó que agentes de la Guardia Nacional, Policía Federal y el Instituto Nacional de Migración, detuvieron en Veracruz cuatro trailers en los que viajaban 791 migrantes centroamericanos que viajaban en condiciones de hacinamiento y sin documentos.

Los agentes detuvieron a los cuatro trailers sobre la autopista La Tinaja-Cosoleacaque, en el sur del estado de Veracruz.

La Guardia Nacional -un nuevo cuerpo de seguridad formado por policías federales, militares y marinos- entrará oficialmente en funciones en México el 30 de junio.

Pero debido al choque diplomático con Estados Unidos y su amenaza de imposición de aranceles, México tuvo que acelerar su presencia en la frontera sur del país donde desplegará a unos 6.000 agentes.