EFE NewsMiami

La historia del asesino satánico Richard Ramírez, mejor conocido como “Night Stalker”, cumple un mes como una de las producciones más vistas de Netflix en Estados Unidos y ha convertido al detective mexicano estadounidense Gil Carrillo en una celebridad.

El documental, que en español fue traducido como “Acosador nocturno: A la caza de un asesino en serie”, cuenta la historia de cómo Ramírez fue atrapado tras cometer al menos 14 asesinatos y múltiples agresiones sexuales a víctimas de edades que iban de los 6 a los 82 años y de todos los sexos.

El asesino, cuyo nombre legal era Ricardo Leyva Muñoz Ramírez, era un mexicano estadounidense nacido en Texas, quien se identificaba como “adorador de satanás”.

Fue capturado en 1985 por un equipo de policías de varias divisiones de la ciudad de Los Ángeles, encabezado por el legendario detective Frank Salerno y su aprendiz Carrillo.

“Acosador nocturno” se estrenó en Netflix el 15 de diciembre y desde entonces no ha salido de las 10 producciones más vistas en la plataforma de streaming.

Al comenzar a explorar el tema, “fuimos a cenar con Gil Carrillo y le escuché contar la historia. Vi cómo le impactó emocionalmente de una forma muy profunda. Pensé que era un regalo de los dioses del cine”, reveló a la revista Variety el director Tiller Russell.

Aunque el documental, que se extiende en cuatro episodios, incluye entrevistas con diferentes víctimas y partes del equipo de investigador, incluyendo Salerno, fue Carrillo quien logró capturar la atención del público al ser el único que abrió la puerta a los efectos del caso en su vida personal y familiar.

Su esposa, Pearl Carrillo, reveló escalofriantes detalles de la época, como la noche que se mudó fuera de casa, pues uno de los asesinatos ocurrió a pocas cuadras de su hogar. También contó cómo durante los dos años que su marido estuvo cazando a Ramírez fue prácticamente una madre soltera.

Carrillo, quien tiene 71 años, es ahora protagonista de memes y numerosos artículos de prensa y blogs, que exploran a más profundidad su rol en la captura y su vida hoy en día.

Después de la captura del asesino, Carrillo se convirtió en el primer teniente latino de la división de homicidios del condado de Los Ángeles.

En 2009 pidió el retiro y desde entonces ha dado conferencias sobre los asesinos en serie. El expolicía estima que durante su carrera investigó entre 700 y 800 asesinatos.