EFESan Miguel de Allende (México)

La fórmula para hacer películas como Gus Van Sant es aparentemente sencilla: no seguir las reglas; aunque esto implica que la aventura termine en fracaso, el célebre cineasta estadounidense siempre ha tenido claro que no quiere hacer dinero, solo experimentar.

Durante su participación en la conferencia magistral celebrada este domingo en San Miguel de Allende, en el marco del Festival Internacional de Cine de Guanajuato, Van Sant habló de influencias y compartió con los 500 asistentes parte de los procesos creativos que le permitieron filmar obras como la aclamada "Good Will Hunting", que obtuvo nueve nominaciones a los premios Óscar en 1997.

El éxito de esta película –que obtuvo dos estatuillas en las categorías de Mejor actor de reparto con Robin Williams, y Mejor guion original gracias al trabajo de Matt Damon y Ben Affleck– le permitió seguir experimentando en películas independientes, dice Van Sant.

Es precisamente por esta trayectoria como icono del cine independiente que el comité organizador del Festival de Guanajuato le entregó este sábado la ‘Cruz de plata’ a Van Sant, para reconocer la serie de películas, personas y transgresoras que representan una visión novedosa en la escena fílmica de Estados Unidos.

Van Sant contó que un día se preguntó: “¿Qué pasaría si yo hiciera lo que quisiera, contrario a los esquemas de las películas modernas?”

De esta interrogante surgió la película "My Own Private Idahoe", estrenada en 1991 y protagonizada por Keanu Reeves y River Phoenix, en la que narra la vida de un par de sexoservidores de Portland.

Filmar una película, relató, es como un viaje en el que uno espera que todo salga bien, pero al final lo único que uno quiere es que termine.

Sobre la película "Good Will Hunting", Van Sant contó que el personaje de Damon (Will Hunting) estaba originalmente concebido para ser un genio en el que estaban interesados el FBI (Buró Federal de Investigaciones) y la NSA (Agencia de Seguridad Nacional), “pero les dije –a Damon y a Affleck– que eso no funcionaría”.

La película, la más reconocida de su carrera, termina siendo un diálogo permanente entre dos personas que están sentadas una frente a la otra. Al hablar sobre el filme recordó su relación con Robin Williams (fallecido en 2014); de quien mencionó el gran humor que le caracterizaba y su gran inteligencia para leer en los demás el lenguaje corporal.

Tras atender múltiples preguntas de la audiencia enfocadas a los detalles de sus películas, el cineasta se dijo sorprendido de que “algunos conozcan mis películas”.

Gus Van Sant concluyó con esta intervención su participación en el Festival de Guanajuato que transcurre desde el 19 de julio y culminará el 28 de julio en el central estado mexicano de Guanajuato.