EFEGuadalajara (México)

El escritor peruano Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010, advirtió este domingo su preocupación por los síntomas peligrosos que observa en el Gobierno de México que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador.

"Hay una preocupación, hay síntomas de que se puede estar construyendo dentro de este sistema, un sistema paralelo que podría ser peligroso para el día de mañana para la democracia", señaló Vargas Llosa sobre el gobierno del presidente López Obrador.

El premio Nobel llegó a Guadalajara para participar en el Foro internacional "Desafíos de la Libertad en el Siglo XXI" que transcurrirá del 27 al 30 de mayo en el Conjunto Santander de Artes Escénicas del Centro Cultural Universitario de la Universidad de Guadalajara.

Sin profundizar en qué elementos supondrían un peligro para el sistema democrático mexicano, el autor y político hizo un llamado a hacer una movilización en defensa de las instituciones en México "con uñas y dientes" en una conferencia de prensa.

Vargas Llosa aseguró que lo que pase en México a nivel político es importante porque repercute directamente en todos los países de la región y porque los mexicanos recuperaron la democracia mediante la alternancia política.

"Los mexicanos han recuperado la democracia hace algunos años. Con todas las deficiencias que pudiera tener esa democracia, ha habido un progreso considerable y desde el punto de vista económico ha habido un progreso, creo que la preocupación que existe es real y es interesante que la sociedad mexicana se movilice en defensa de las instituciones", aseguró.

Vargas Llosa será la figura central del foro organizado por la Fundación Internacional para la Libertad que él mismo preside y la Universidad de Guadalajara.

Este foro reúne a intelectuales, escritores, periodistas, historiadores y politólogos en un debate acerca de los problemas que enfrenta la democracia en América Latina.

El escritor aseguró que el populismo es una fuente de corrupción y es lo que ha destruido a países como Venezuela que propició un enriquecimiento desmedido de un sector minoritario y un empobrecimiento generalizado por las políticas sociales y económicas.

Advirtió que todas las democracias son frágiles, vulnerables a la corrupción y no están aseguradas para siempre e incluso en algún momento pueden autodestruirse.

Añadió que las el progreso económico y social no se consigue con dictaduras sino con políticas "sensatas" mientras que el populismo, el colectivismo y el estatismo "solo han traído fracasos cuantiosos y tremendas frustraciones" a los países latinoamericanos.