EFEYuba

Al menos 32 personas murieron y otras 26 resultaron heridas en choques entre grupos étnicos el pasado domingo en una región de Sudán del Sur, informó hoy la ONU, que instó a tomar medidas para evitar una escalada de la violencia tribal en el país.

"Unas 32 personas de la comunidad Dinka Bor fueron asesinadas, incluidas tres mujeres que murieron por disparos y tres niños que, según informe, se ahogaron en el río mientras huían y al menos otras 26 resultaron heridas, entre ellas mujeres y niños", aseguró en un comunicado la misión de la ONU en Sudán del Sur (UNMISS).

Los hechos se produjeron el pasado domingo cuando "jóvenes armados de la comunidad Murle llevaron a cabo ataques y robos de ganado en las aldeas de Dungrut y Machined", en la localidad de Baidit, situada en el estado de Jonglei, en el este de Sudán del Sur.

Los atacantes, según fuentes independientes consultadas por la ONU, "también quemaron al menos cinco casas y saquearon propiedades de los civiles" y las personas "huyeron en busca de refugio en las zonas boscosas cercanas y actualmente se desconoce el paradero de algunas", dijo la misión, que no aportó cifras sobre desaparecidos ni desplazados por la violencia.

La UNMISS condenó este ataque e instó a "grupos e individuos a tomar medidas inmediatas para evitar nuevas escaladas que pongan en peligro a las personas vulnerables", y llamó a las autoridades sursudanesas a que lleven a cabo las "investigaciones oportunas y que los perpetradores rindan cuentas" ante la justicia.

"Si bien la protección de los civiles es la responsabilidad principal del Gobierno, la UNMISS sigue comprometida a apoyar a las autoridades y al pueblo de Sudán del Sur para garantizar la protección de los civiles y construir una paz duradera", se apunta en la nota.

La violencia tribal en Sudán de Sur, que se ha disparado en los últimos cuatro años, se cobró en 2020 la vida de más de 2.400 civiles, según datos de la ONG local Organización para el Empoderamiento de la Sociedad Civil.

El retraso en el proceso de paz, que arrancó en agosto de 2018 tras más de cuatro años de conflicto entre el Gobierno y los grupos rebeldes, la pandemia de la covid-19 y unas inundaciones excepcionales han contribuido en el último año a aumentar la inestabilidad en este país que se independizó de Sudán en 2011.