EFEArgel

Argelia estrenó hoy una nueva etapa política con el primer consejo de ministros de la era posterior al presidente Abdelziz Bouteflika, presidido por su sucesosr Abdelmejid Tebboune, un hombre del sistema elegido el pasado 12 de diciembre.

Tras 20 años en el poder y cinco gravemente enfermo, el longevo mandatario renunció a todas sus funciones el pasado abril, forzado por las protesta popular masiva en la calle y las presiones del entonces jefe del Ejército, general Ahmed Gaïd Salah, quien falleció diez días después de los comicios víctima de un ataque al corazón.

Pese a la celebración de los comicios, las protestas se mantiene en la calle, que exige "elecciones limpias y libres" y demanda la caída del régimen político y militar que domina Argelia desde la independencia en 1962, ahora tutelado por el propio Tebboun y el nuevo jefe del poderoso Ejército argelino, Saïd Chengriha, que controla los resortes económicos nacionales.

En este escenario, Tebboun presidió un consejo de ministros liderado por el nuevo jefe del Gobierno, Abdelaziz Djerad, y el que conservan carteras de peso como la de Interior, Justicia, Asuntos Exteriores y Energía ministros del ejecutivo anterior, cuya dimisión exigía también el movimiento de protesta popular masiva (Hirak) en las calles desde el pasado 22 de febrero.

Un gabinete mastodóntico, integrado por 39 ministros, en el que solo un 12 por ciento son mujeres, ninguna en un puesto de relevancia

"Además de ser heterogeneidad, hay carteras ministeriales que no obedecen ni a la lógica sectorial ni a la racionalidad económica que requiere, especialmente en tiempos de crisis" criticó hoy la reputada politóloga argelina Louisa Dris-Ait Hamadouche

"La gestión de 39 puestos ministeriales es extremadamente grande, eso aumentará los gastos operativos y ampliará el déficit público", argumentó en una entrevista concedida al diario opositor digital "Tout sur L´'Algerie".

PRIORIDAD, LA ECONOMÍA

Fuentes próximas al nuevo Ejecutivo confirmaron a Efe que la prioridad será recuperar la economía, sumida en una aguda crisis desde que en 2014 se desplomara el precio del barril de petróleo, materia que supone junto al gas el 98 por ciento de las exportaciones argleinas

Los anteriores gobiernos, liderados por los ex primeros ministros Abdelamalik Sellal y Ahmed Ouyahia, escuderos de Bouteflika, recurrieron a las reservas de divisas, calculadas entonces en unos 178.000 millones de euros,para mantener el oneroso sistema de subsidios a productos básicos y atar de mantener la paz social en un país con alto índice de desesperanza.

Y aunque en 2017 -año en el que Tebboun ejerció brevemente de primer ministro- aprobó los primeros recortes, lo cierto es que fue incapaz de frenar una sangría que ha consumido más de la mitad de esas divisas, calculadas actualmente en torno a los 80.000 millones de euros.

Ambos jefes de gobierno recurrieron a la impresión de moneda y descartaron sistemáticametne la posibilidad de acudir a los préstamos internacionales, una opción tabú que defendían gestores como Tebboun y que agudizó l conflicto entre las distintas familias políticas y militares de la oligarquía argelina.

Otras soluciones, como liberalizar la economía abrogando la norma que exigía que cualquier inversión extranjera debía contar con un socio argelino que controlara el 51 por ciento del accionariado o la búsqueda y explotación de nuevos yacimientos, como el controvertido gas esquisto, fueron aprobadas por el Parlamento el día antes de las elecciones que concedieron una victoria inapelable para Tebboun.

LIBERACIÓN DE LOS PRESOS

La segunda misión, aseguran a Efe las mismas fuentes, será avanzar en las llamadas "medidas de apaciguamiento" destinadas a acabar con las protestas masivas en la calle y orquestar una suerte de diálogo nacional con la oposición tolerada.

En particular a través de la liberación de los presos de conciencia arrestados durante los casi once meses de protestas, una de las principales reivindicaciones del Hirak.

Esta misma semana fueron puestos en libertad 76 activistas, algunos de gran peso simbólico como l militar y héroe de guerra Lakhdar Bouregaa, uno de los fundadores del Frente de Fuerzas Socialistas (FSS), el primer partido de la oposición que apareció en Argelia.

Otros, como Karim Tabbou, Samir Benlarbi, Fodil Boumala, Abdelwaheb Fersaoui estaba previsto que fueran liberados entre hoy y mañana.

"Una vez que se cumplan todas las condiciones, podemos hablar sobre el diálogo. Es el jefe del Estado quien debe hacer un llamamiento en esta dirección", advertía hoy Zoubaida Assoul, presidenta de la opositora "Unión Por el Cambio".

Condiciones que además del os presos incluyen "la apertura de los medios de comunicación públicos y privados, el levantamiento del embargo a la capital y garantía de la libertad de circulación en Argelia, libertad de práctica política y de reunion", enumeró Assoul, quien como muchos teme que esta nueva era no sea más que un acto de "gatopardismo". EFE

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