EFEYakarta

El Gobierno australiano defendió este lunes su acuerdo de defensa con Estados Unidos y Reino Unido, que incluye la adquisición de submarinos de propulsión nuclear estadounidenses, ante la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

Algunos países del bloque, como Malasia e Indonesia, han expresado su preocupación por que el acuerdo pueda desencadenar una carrera armamentística en la región y aumentar las tensiones en las aguas del mar de China Meridional disputadas por Pekín, Taiwán y cuatro países de la ASEAN.

En un comunicado, el embajador australiano ante la ASEAN, Will Nankervis, señaló su apoyo por la "estabilidad y seguridad" de la región y subrayó los compromisos de Australia como firmante del Tratado sobre la No Proliferación de Armas Nucleares.

El acuerdo anunciado el pasado miércoles entre Australia, Estados Unidos y Reino Unido en el Indopacífico implica la cooperación en tecnología de defensa avanzada como inteligencia artificial, vigilancia de larga distancia y la adquisición de submarinos de tecnología estadounidense por parte de Camberra.

"Estos submarinos serán propulsados por energía nuclear, pero no llevarán armas nucleares. Australia no busca este tipo de armas. Tampoco queremos adquirir capacidad nuclear civil", aseguró Nankervis.

Además, el embajador aseguró que su país es un defensor de las leyes internacionales en el mar, los derechos y libertades de navegación de los países y la explotación sostenible de los recursos pesqueros.

Uno de los puntos más candentes del Indopacífico es el mar de China Meridional, un importante caladero pesquero por el que circula un tercio del comercio marítimo mundial y que se estima que alberga importantes yacimientos de petróleo y gas.

Pekín reclama casi la totalidad de este mar y sus islas ante países como Taiwán, Filipinas, Vietnam, Malasia y Brunéi, mientras que Estados Unidos defiende la libertad de navegación frente a las reclamaciones del Gobierno chino.

Las autoridades chinas, que han construido bases militares en el citado mar, han criticado el acuerdo de Australia, EE. UU. y Reino Unido, conocido como AUKUS, al considerar que promueve la proliferación nuclear y que responde a una mentalidad de la guerra fría.

La alianza provocó la ruptura de un acuerdo con Francia para la adquisición de submarinos convencionales de propulsión mixta (diésel y electricidad), lo que ha provocado una crisis diplomática de París con Australia y Estados Unidos.