EFESidney (Australia)

El primer ministro australiano, Scott Morrison, reiteró este domingo que comunicó a Francia sus dudas acerca de la idoneidad para sus intereses de los submarinos que una empresa francesa iba a construir para la Marina australiana.

En declaraciones a los periodistas en Sídney, Morrison volvió a referirse al polémico anuncio de ruptura del contrato con la empresa francesa Naval y el consiguiente acuerdo de defensa con Estados Unidos y Reino Unido, lo que ha creado un conflicto diplomático de París con Camberra y Washington.

"Creo que (Francia) tenía todas las pistas para saber que teníamos profundas y serias dudas de que los submarinos de ataque no iban a cumplir con nuestros intereses estratégicos y dejamos muy claro que tomaríamos una decisión basada en nuestro interés nacional estratégico", dijo el mandatario australiano en declaraciones recogidas por el diario "The Sydney Morning Herald".

Morrison, que asegura que mencionó este asunto al presidente francés, Emmanuel Macron, en junio, indicó que el martes pasado avisó al mandatario francés del acuerdo militar con Estados Unidos y Reino Unido anunciado al día siguiente.

Los tres países informaron el miércoles de una alianza de defensa en la región indopacífica que tiene como primer efecto la cancelación de un contrato que Camberra había firmado con París para la compra de 12 submarinos convencionales valorado en unos 56.000 millones de euros.

A cambio, Australia se compromete a estudiar la compra de submarinos estadounidenses de propulsión nuclear, al tiempo que se beneficiará de la cooperación en tecnologías avanzadas de defensa como inteligencia artificial y vigilancia de larga distancia.

Francia se ha quejado enérgicamente por la decisión de Australia de cancelar el contrato con Naval para la construcción de submarinos convencionales y ha llamado a consultas a sus embajadores en Washington y Camberra.

También el Gobierno chino ha criticado el acuerdo de defensa al considerar que promueve la proliferación nuclear y que se enmarca dentro de una mentalidad de Guerra Fría.

La militarización del mar de China Meridional por parte de Pekín, que reclama casi la totalidad de estas aguas y sus islas frente a otros países del sureste de Asia, es una de las mayores amenazas en el Indopacífico, según los analistas.