EFESaná/Riad

Los rebeldes yemeníes hutíes chiíes anunciaron hoy una tregua suspendiendo el lanzamiento de proyectiles contra Arabia Saudí, en la misma jornada en que la coalición que encabezan los saudíes bombardeó posiciones de este grupo en Hudeida (este) una semana después de los ataques contra dos plantas de Aramco.

En el quinto aniversario de la toma de la capital del Yemen y la mayoría del noreste del país, los rebeldes proclamaron "un alto en los ataques a los territorios del reino de Arabia Saudí con drones y con misiles crucero y balísticos así como cualquier otro ataque".

El jefe del Consejo Presidencial hutí, Mahdi al Mashat, informó de la decisión en un discurso televisado en el que manifestó que esperan una respuesta similar de parte de Arabia Saudí para "detener todo tipo de ataques aéreos en nuestros territorios yemeníes".

“Nos reservamos el derecho de responder en caso de falta de respuesta a esta iniciativa e insistimos que la continuidad de la guerra no le servirá a nadie sino que puede llevar a graves acontecimientos que no queremos", añadió el jefe de los rebeldes, aliados de Irán.

El anuncio se produjo después de que la coalición árabe que lidera Arabia Saudí lanzara una operación contra varios "objetivos hostiles" en el norte de la estratégica ciudad yemení de Al Hudeida, en el mar Rojo.

Aunque la coalición árabe ha continuado toda la semana los bombardeos contra objetivos en Yemen, el ataque contra cuatro instalaciones hoy en el norte de Al Hudeida supone un incremento de la presión militar en una zona sobre la que los hutíes y el Gobierno yemení de Abdo Rabu Mansur Hadi alcanzaron un acuerdo de tregua en diciembre pasado.

El coronel Turki al Maliki, portavoz de la coalición y del ministerio de Defensa saudí, señaló en un comunicado que las instalaciones bombardeadas eran utilizadas para hacer embarcaciones no tripuladas y minas marítimas.

"La destrucción de estos emplazamientos hostiles contribuye a preservar la libertad de navegación marítima", indica en el comunicado, en el que acusa a "la milicia terrorista hutí" de lanzar misiles balísticos, drones, botes con trampas explosivas y por control remoto" desde esa zona.

El ataque se produce después de que la semana pasada más de una veintena de drones y misiles fueran lanzados contra dos instalaciones petrolíferas en Arabia Saudí, provocaran la suspensión del 50% de la producción del mayor suministrador de petróleo del mundo.

Aunque los rebeldes hutíes reivindicaron el ataque Riad ha asegurado que el ataque provino del norte y ha responsabilizado de él a Irán.

Antes del anuncio vespertino los rebeldes hutíes habían reaccionado a la acción militar advirtiendo que este ataque pone en riesgo el acuerdo alcanzado en diciembre en Suecia.

En Arabia Saudí hoy el Gobierno permitió hoy una inusual visita a periodistas, incluidos extranjeros, a las plantas atacadas de Khurais y Abqaiq.

Los periodistas invitados pudieron comprobar el destrozo en algunas partes de las refinerías tras los ataques.

Medios locales mostraron imágenes de algunas de las estructuras dañadas como una torre de estabilización de crudo completamente quemada y a operarios trabajando en la recuperación de las plantas, en el caso de Abqaiq, considerada la instalación con mayor capacidad en el mundo para mejorar crudo pesado.

Los representantes de Aramco indicaron que 110 contratistas fueron evacuados de Abqaiq tras el ataque sin que ninguno sufriera heridas, y aseguraron que la actividad de la planta fue restablecida 24 horas después.

El Ministerio de Defensa saudí indicó esta semana que en el ataque fueron empleados 18 drones y 7 misiles crucero (3 de los cuales no llegaron a impactar) de fabricación iraní, dando por hecho que Teherán estuvo detrás.

Las autoridades saudíes no han dicho sin embargo que Irán fuera el lugar de lanzamiento de los proyectiles, y ha anunciado una investigación con participación de expertos internacionales y de la ONU.

Un portavoz de la ONU Farhan Haq informó ayer que los expertos del organismo multilateral ya han llegado a territorio saudí, aunque las autoridades no han dado información sobre el cronograma de actividades que llevarán a cabo.

La guerra del Yemen explotó a finales de 2014 cuando los hutíes tomaron Saná y expulsaron a Abdo Rabu Mansur Hadi, quien desde entonces se encuentra exiliado en Riad.