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El ministro británico para Irlanda del Norte, Brandon Lewis, presentó este jueves su dimisión en protesta por la continuidad del primer ministro, Boris Johnson, y son ya más de 40 miembros del Gobierno que han presentado la renuncia.

Lewis, ministro clave del gabinete de Johnson, dijo que "lamentaba profundamente" tener que dejar el Gobierno pero que de un Ejecutivo se espera "honestidad, integridad y mutuo respeto".

Cada vez son más los miembros del Gobierno que han decidido renunciar en protesta por los continuos escándalos que han rodeado a Johnson y la negativa de éste a marcharse del poder.

Poco después de conocerse la partida de Lewis, también presentaron la renuncia el secretario de Estado de Seguridad, Damian Hinds, y la secretaria de Estado del Tesoro, Helen Whately.

A pesar de esta cascada de dimisiones y de que varios ministros trataron de convencerle anoche para que dejase el poder, el primer ministro británico, Boris Johnson, se niega a dimitir.

En su carta de dimisión, el ahora exministro para Irlanda del Norte dijo que ha defendido al Gobierno "tanto en público como en privado" pero que "ahora hemos pasado el punto de no retorno".

"No puedo sacrificar mi integridad personal para defender las cosas como están. Está claro que nuestro partido, los colegas parlamentarios, los voluntarios y todo el país merecen algo mejor", señaló Lewis en su misiva al primer ministro.

Por su parte, el ahora ex secretario de Estado de Seguridad pidió un cambio de liderazgo en el Partido Conservador por el bien del "país y la confianza en nuestra democracia".

En tanto, Helen Whately reconoció que había apoyado las políticas de Johnson pero que se ha llegado al límite de las disculpas que ha dado el primer ministro al país por los escándalos.

Con estas nuevas dimisiones, aumenta la presión sobre Johnson para que dimita y el influyente Comité 1922, que agrupa a los diputados conservadores sin cartera, prepara una modificación de sus reglas para celebrar otra moción de censura interna contra Johnson a fin de forzar la salida del primer ministro.

Johnson argumenta que cuenta con un fuerte apoyo del electorado tras ganar por mayoría en las generales de 2019, pero el sistema político del Reino Unido exige que un líder de un partido puede formar gobierno si cuenta con el apoyo de su grupo parlamentario, algo que claramente se ha erosionado en el último día.