EFELogroño (España)

El dirigente de la izquierda independentista vasca Arnaldo Otegi abandonó hoy la prisión después de seis años y medio encarcelado por tratar de reconstruir el ilegalizado partido Batasuna, considerado entonces el brazo político de ETA.

Otegi fue recibido entre aplausos y vítores por casi 200 personas que portaban pancartas y banderas vascas, entre ellas su mujer, su hijo y su padre, al salir del centro penitenciario de Logroño, ciudad próxima al País Vasco.

"Hoy sale un preso político de una cárcel española", fueron las primeras palabras de Otegi en las puertas de la prisión.

"La paz es el camino, pero en ese camino hay que llevar esa apuesta hasta el final y eso es lo que me propongo hacer con todos vosotros", añadió al dirigirse a las personas que lo recibieron.

Otegi, en una entrevista publicada ayer en The New York Times, afirmó que se presentará a las elecciones internas de EH Bildu para ser el candidato de esa formación de la izquierda independentista a la Presidencia del Gobierno vasco.

El político, exportavoz de Batasuna y actual secretario general de Sortu, partido integrado en la coalición EH Bildu, fue condenado en 2011 a diez años de prisión por un delito de integración en la organización terrorista ETA.

El tribunal consideró probado que Otegi, al intentar reconstruir en 2009 la ilegalizada Batasuna, siguió órdenes de ETA que pretendía seguir utilizando a la izquierda independentista vasca "como su brazo político".

Arnaldo Otegi, de 57 años, fue en los años 90 del pasado siglo el líder más conocido de Batasuna, formación ilegalizada en 2002. Hoy para muchos vascos representa la opción política de la izquierda independentista después de que ETA anunciara que dejaba las armas en 2011.