EFEWashington

El Gobierno de Estados Unidos celebró este sábado el nuevo marco legal aprobado por la Unión Europea (UE) para imponer sanciones a personas o entidades de Líbano ante la crisis política que vive el país, que aún no ha formado Gobierno.

En un comunicado conjunto, el secretario de Estado, Antony Blinken, y la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, celebraron la adopción de un "nuevo régimen de sanciones para promover la toma de responsabilidades y la reforma en Líbano".

"Es fundamental que los líderes libaneses hagan caso a los llamamientos de su gente para terminar con la corrupción generalizada y la falta de acción gubernamental y que se forme un gobierno que inicie las reformas que necesita el país", apuntaron.

Los países de la UE aprobaron el viernes el marco legal que les permite sancionar a personas o entidades que consideren responsables de "obstruir o socavar el proceso político democrático al obstaculizar persistentemente la formación de un gobierno" o de impedir "la implementación de reformas económicas críticas, incluso en los sectores bancario y financiero".

De aprobarse definitivamente las sanciones, las personas o entidades afectadas no podrían entrar en territorio comunitario y se les congelarían los bienes y activos que tengan en la UE.

El político y magnate libanés Najib Mikati ha sido designado para formar el próximo Gobierno del Líbano, la tercera persona a la que se le encarga esta tarea en cerca de un año y después de la reciente dimisión de su predecesor, el histórico Saad Hariri.

Mikati se enfrenta al reto de sacar al país mediterráneo de la peor crisis económica de su historia, que le ha dejado sin apenas medicinas, combustible ni electricidad, y con más de la mitad de la población en la pobreza, pero para ello deberá sortear el estancamiento político del polarizado sistema sectario libanés.

El Líbano, en manos de un Gobierno interino durante casi un año, ha vivido desde el verano pasado la dimisión de dos dirigentes por falta de consenso político: Mustafa Adib, que duró apenas un mes en el puesto, y Hariri, que abandonó hace diez días tras nueve meses de desacuerdos con el presidente libanés, Michel Aoun.