EFEWashington

El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de EE.UU, Mark Milley, ratificó este domingo que su país mantendrá una presencia militar "pequeña" en Siria, de "probablemente" entre unos 500 y 600 soldados, para evitar el resurgimiento del grupo terrorista Estado Islámico (EI).

En una entrevista con la cadena ABCNews, Milley indicó que "seguramente habrá menos de mil" hombres destacados en Siria.

"No vamos a entrar en números específicos porque todavía estamos pasando por el análisis en este momento", aseguró el oficial.

Milley justificó que "todavía hay combatientes del EI en la región", por lo que consideró que "a menos que se mantenga la presión" sobre ese grupo, "existe una posibilidad muy real de que puedan establecer las condiciones para un resurgimiento".

"La presencia será pequeña, pero el objetivo seguirá siendo el mismo: la derrota duradera de EI", puntualizó.

El pasado 13 de octubre, el secretario de Defensa estadounidense, Mark Esper, anunció que el presidente Donald Trump ordenó la retirada total de las tropas de EE.UU. del norte de Siria, zona en la que las fuerzas turcas y los kurdos se enfrentan actualmente.

"Anoche hablé con el presidente después de conversar con el resto del equipo de seguridad nacional y me indicó que comenzáramos a retirar deliberadamente las fuerzas del norte de Siria", dijo Esper en una entrevista transmitida por la cadena de televisión CBS.

En concreto, Trump ordenó la retirada de los aproximadamente 1.000 soldados estadounidenses que quedaban en el norte de Siria, después de conocer que Turquía tiene la intención de expandir su ataque "más al sur de lo planeado originalmente y al oeste", según Esper.

Pero el pasado 25 de octubre, Esper confirmó, tras participar en Bruselas en una reunión de dos días de ministros de Defensa de la OTAN, que Estados Unidos mantendrá una "presencia reducida" en Siria, que incluiría fuerzas mecanizadas, para evitar que los campos de petróleo vuelvan a caer en manos del EI.

Un día después, distintas fuentes indicaron que tropas estadounidenses regresaron al este de Siria tras la decisión anunciada por Esper.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos aseguró que un convoy militar estadounidense entró a territorio sirio a través del cruce de Semalka, el único oficial y controlado por las autoridades kurdosirias, no reconocido por Damasco, hacia la provincia de Deir al Zur, en el este del país y fronterizo con Irak.

La Casa Blanca había anunciado el repliegue de las tropas en Siria tras una conversación telefónica entre el presidente estadounidense y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan.

Días después, el 9 de octubre, Turquía inició una ofensiva contra las milicias kurdosirias, a las que considera "terroristas".