EFEWashington

Estados Unidos reprochó este martes a Rusia y al Gobierno del presidente Bachar al Asad los ataques aéreos lanzados este lunes contra un mercado en la provincia de Idlib, en el norte de Siria, una acción en la que perdieron la vida al menos 35 personas.

"Estos ataques por parte de Rusia y del régimen de Al Asad suponen otra agresión deliberada contra una estructura civil, lo que supone una flagrante violación de las leyes internacionales", denunció la portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus, en un comunicado.

La portavoz señaló que esta ofensiva "impactó diversas viviendas y el mercado de la ciudad, cobrándose la vida, según los informes, de más de 35 hombres, mujeres y niños inocentes y dejando tras de sí apenas las ruinas".

Ortagus lamentó, además, que durante el ataque resultó alcanzada una instalación médica, cuya misión era la de proteger a la población, acusó a Moscú y a Damasco de "matar y mutilar" a personal sanitario y a los llamados Cascos Blancos, que prestan labores de rescate en áreas fuera del control del Gobierno sirio.

"Durante casi tres meses, los incesantes ataques aéreos rusos y de Al Asad han desestabilizado la región noreste de Siria, provocando el desplazamiento de al menos 330.000 civiles, lo que ha agravado la ya de por sí grave situación humanitaria", acusó la funcionaria.

Las organizaciones Observatorio Sirio de Derechos Humanos y Defensa Civil Siria responsabilizaron a la aviación rusa de esta ofensiva contra en Maarat al Numan, en el sur de la provincia de Idlib.

Sin embargo, para el Ministerio de Defensa ruso la noticia difundida por varios medios occidentales sobre el bombardeo contra el mercado Maarat al Nuaman, en el sur de la región de Idlib, es "falsa".

Desde finales de abril, las tropas gubernamentales y rusas han estado golpeando las áreas con presencia de grupos armados opositores en Idlib y otras provincias del noroeste de Siria, a pesar del pacto sellado en otoño de 2018 por Rusia y Turquía, esta última valedora de los insurgentes.

Ese acuerdo redujo las hostilidades entre Damasco y las facciones opositoras y posibilitó la creación de un corredor desmilitarizado en torno a Idlib, pero no obstante ha logrado poner punto y final a las hostilidades en la región.