EFENaciones Unidas

El Consejo de Seguridad de la ONU renovó este viernes por otros 12 meses su misión en el Sáhara Occidental (Minurso) con llamados a "la designación urgente" de un nuevo enviado personal del secretario general, para sustituir a Hort Köler, que dejó su cargo hace 17 meses.

Con 13 votos a favor y dos abstenciones, el borrador propuesto, como es habitual por Estados Unidos, salió adelante sin cambios sustanciales respecto a las resoluciones anteriores.

Alemania se mostró satisfecha de la renovación de la misión que calificó como un "instrumento para crear confianza en el conflicto del Sáhara Occidental", y subrayó que "es urgente designar a un nuevo enviado del secretario general lo antes posible".

Por su parte, Estados Unidos también mostró su preocupación por "la prolongada ausencia de un enviado personal" para el conflicto y subrayó que comparte con otros miembros del Consejo "su frustración por la falta de progreso en el frente político" que achaca precisamente a la falta de un representante de la ONU para hablar con las partes.

Mientras el Frente Polisario defiende que la Minurso concluya el objetivo principal de su misión, que es la organización de un referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui, Rabat propone la creación de una región autónoma, un plan que cuenta con el respaldo de Washington que este viernes lo volvió a calificar de "serio, creíble y realista".

Previa a la discusión de la resolución aprobada, el secretario general de la ONU, António Guterres, presentó un informe sobre la situación en el Sáhara Occidental el pasado 23 de septiembre, en el que insistió en su convencimiento en que "una solución a la cuestión del Sáhara Occidental es posible a pesar de la pausa del proceso político desde la resignación" del enviado personal, Horst Köler en mayo de 2019.

Guterres mostró su preocupación por la "mayor separación" entre las partes desde entonces y subrayó que "la continua falta de confianza entre ellos se ha visto exacerbada por actos asertivos y gestos simbólicos en el territorio que podrían socavar potencialmente el alto el fuego y servir como fuente de un aumento de las tensiones".

Asimismo, insistió en su llamada a las partes para que "respeten, protejan y promuevan los derechos humanos de todas las personas en el Sáhara Occidental", una cuestión que no está incluida en la misión de la Minurso pero sobre la que continuamente insisten organizaciones de defensa de los derechos fundamentales.

El pasado 22 de octubre, la ONG Amnistía Internacional (AI) volvió a insistir en que "la supervisión efectiva de los derechos humanos debe de ser un componente central de las fuerzas de paz de la ONU en el Sáhara Occidental controlado por Marruecos y en los campamentos saharauis en Argelia".

"Durante los últimos 40 años de disputa territorial, tanto las autoridades marroquíes como el Frente Polisario han cometido, en repetidas ocasiones, graves violaciones y abusos de los derechos humanos", dijo la directora regional adjunta de Amnistía Internacional para Oriente Medio y África del Norte, Amna Guellali.

Esta cuestión lleva años planteándose en cada prórroga de la misión, pero Marruecos -que tradicionalmente cuenta con el respaldo de Francia como miembro permanente del Consejo- siempre se ha opuesto a la medida.

En su último informe, Guterres también solicitó al Frente Polisario y a las autoridades marroquíes que cooperen con la Oficina de Naciones Unidas para la defensa de os derechos humanos (OCHA) facilitándole las visitas a la región.

"La falta de acceso de la OCHA al Sáhara Occidental continúa causando una falla fundamental en a vigilancia de los derechos humanos en el territorio. Defensores de los derechos humanos, investigadores, abogados y representantes de organizaciones internacionales no gubernamentales también continúan experimentando restricciones similares", dice el documento del secretario general de la ONU.