EFEAdís Abeba

El Ejército de Etiopía negó hoy estar atacando a civiles en sus recientes ataques aéreos contra Tigré, la región del norte del país con la que el Gobierno central se mantiene en guerra desde hace más de un año.

El general Yilma Merdassa afirmó en una entrevista publicada este sábado por la Agencia Etíope de Noticias (propiedad del Estado) que las tropas usan "tecnologías modernas" y "armas sofisticadas" con las que definen "a quién y qué" atacar para que los "civiles" no sean blanco de las operaciones.

Este representante militar aseguró también que las acusaciones sobre que las últimas ráfagas de ataques aéreos federales causaron decenas de víctimas civiles, incluidos refugiados, responden a "propaganda" del Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT) para engañar a la comunidad internacional.

Estos comentarios llegaron después de que organizaciones humanitarias e internacionales, incluidas agencias de la Organización de Naciones Unidas (ONU), señalaran que más de 50 civiles murieron en los últimos ataques aéreos ordenados desde Adís Abeba, incluidas personas que habían huido de sus hogares en Tigré.

"Los recientes ataques han dejado supuestamente varios civiles, incluidos niños, muertos, y muchos más heridos", señaló Unicef en un comunicado el pasado 10 de enero.

En ese contexto, el presidente de Estados unidos, Joe Biden, expresó preocupación el pasado 10 de enero por las acciones aéreas en una conversación telefónica sostenida con el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, y el secretario general de la ONU, António Guterres, manifestó similar intranquilidad la semana pasada al volver a pedir el inmediato cese de las hostilidades.

Guterres, sin embargo, se ha manifestado optimista sobre las opciones de pactar una salida para el conflicto y alabó los visibles "esfuerzos" para lograr la paz.

Pese a esto, este viernes, otro general etíope aseguró en una entrevista televisiva que no cesarán las operaciones militares hasta que no "eliminen" al rebelde FPLT.

"La guerra no se ha acabado. Entraremos en Tigré para una segunda fase de operaciones y eliminaremos al enemigo. No debería haber confusiones sobre esto", manifestó Abebaw Tadesse, entrevistado por la cadena oficialista Fana.

La guerra de Etiopía estalló el 4 de noviembre de 2020, cuando el Gobierno federal ordenó una ofensiva contra el Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT) -partido político que gobernaba la región- en represalia por un ataque contra una base militar federal y tras una escalada de tensiones políticas.

Si bien el FPLT avanzó sus posiciones hacia el sur a partir de octubre de 2021 y amagó con la posibilidad de marchar sobre Adís Abeba, el Ejército federal consiguió a finales del año pasado numerosas victorias militares y los rebeldes anunciaron su retirada a Tigré.

Según la ONU, unos 5,2 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en Tigré y las regiones vecinas de Amhara y Afar debido a la guerra.

Asimismo, miles de personas murieron y unos dos millones de personas tuvieron que abandonar sus hogares debido a la violencia.