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El tiempo apremia en la búsqueda de nuevos refuerzos en el Parlamento italiano del primer ministro, Giuseppe Conte, debilitado tras la pérdida de una parte de su coalición y que esta semana afronta una votación en la que podría quedar en minoría.

La crisis política a fuego lento que atraviesa el país entra esta semana en una etapa decisiva ya que Conte deberá apuntalar el apoyo a su coalición, la del antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S), el Partido Demócrata (PD) y los izquierdistas de Libres e Iguales.

Una alianza que quedó muy debilitada, especialmente en el Senado, por la salida de la Italia Viva (IV) de Matteo Renzi, que ha puesto al Gobierno ante el precipicio por su desacuerdo con el reparto de los fondos europeos en el Plan de Recuperación contra la pandemia.

CRONOLOGÍA DE UN SALTO AL VACÍO

Renzi consumó su amenaza de abandonar la coalición el 13 de enero, retirando su apoyo clave, lo que obligó al primer ministro a acudir al Parlamento para comprobar si contaba con apoyos suficientes, pues en el sistema de bicameralismo perfecto italiano se debe controlar tanto la Cámara de Diputados como el Senado.

El pasado lunes obtuvo la mayoría absoluta en la primera pero se quedó con la mayoría simple en la Cámara Alta, y todo a pesar del apoyo de un conjunto heterogéneo de legisladores del Grupo Mixto y de varios militantes díscolos de otras formaciones.

Conte se salvaba por la mínima pero quedaba muy debilitado, sobre todo porque su éxito "relativo" en el Senado era gracias también a los senadores vitalicios, que rara vez acuden a las sesiones cotidianas para votar o enmendar leyes.

EL ESPINOSO INFORME BONAFEDE

En cualquier caso esta victoria daba cierto margen de tiempo al primer ministro para reforzarse con estos nuevos apoyos externos, los conocidos como "responsables", que deberían integrarse en un nuevo grupo que sirva al Gobierno de muleta, de "cuarta pata".

Pero ese plazo se agota ante una importante sesión esta semana en la que se votará la gestión del titular de Justicia, Alfonso Bonafede, exponente del Cinco Estrellas y mentor en la política del propio Conte, su profesor de Derecho en la Universidad de Florencia.

El ministro ha sido muy cuestionado por su reforma de la prescripción, por el estado de las prisiones o por la excarcelación de mafiosos al inicio de la pandemia, por lo que seguramente el Parlamento le rechazará, sobre todo IV y la oposición de derechas.

Y así el Gobierno quedaría en minoría y constataría su debilidad en el Legislativo, reabriendo las cicatrices de una crisis política que no acaba de cerrarse.

Está previsto que la sesión tenga lugar el miércoles aunque no se sabrá hasta el día anterior y no se excluyen eventuales retrasos.

EN BUSCA DE UNA MAYORÍA

El "no" al ministro sería un duro golpe a la continuidad del Gobierno y por eso todos los esfuerzos están puestos en reunir esos nuevos apoyos, tal y como el propio Conte se comprometió a hacer ante un preocupado jefe del Estado, Sergio Mattarella.

No obstante la búsqueda de esa "cuarta pata" no está siendo tan fácil cómo se creía, habida cuenta de que algunos que le respaldaron se están echando atrás por su animadversión hacia Bonafede.

También se estaba tanteando a los tres senadores del partido Unión de Centro, de inspiración democristiana, pero todo ha quedado en papel mojado después de saber que su líder, Lorenzo Cesa, está siendo investigado por colaborar presuntamente con la mafia.

Conte tiene de plazo hasta el miércoles y, por el momento, los números no alcanzan para lograr una mayoría absoluta.

LA APERTURA DEL "RENZISMO"

Entretanto Renzi, hábil jugador del damero político y autor de la crisis, trata de mantener el orden en sus filas ya que entre sus 29 diputados y 18 senadores, escindidos del PD, muchos no ven con buenos ojos esta brecha abierta en el peor momento.

De hecho, se empiezan a lanzar señales de apertura a un nuevo apoyo al Gobierno que resolvería sin duda la situación. El conjunto de sus parlamentarios emitieron un comunicado pidiendo diálogo y una solución política a las desavenencias que suscitaron la ruptura.

Pese a todo, el primer ministro no quiere ni oír hablar de Renzi.

El PD parece el partido de la coalición más tendente al diálogo. Su exponente, Francesco Boccia, ministro de Asuntos Regionales, no excluyó hoy negociar con Renzi pero "sin extorsiones".

Y el portavoz de los diputados demócratas, Graziano Delrio, pidió hoy evitar "rencores" y crear "una mayoría muy sólida" con fuerzas europeístas y reformistas, en declaraciones al diario "Avvenire".

SALIDAS A UNA CRISIS A OSCURAS

Si Conte no logra el apoyo en el Parlamento podría presentar su dimisión para, o bien marcharse y dejar el puesto a otro, o crear un nuevo gabinete, como hiciera en septiembre de 2019 con el PD tras la ruptura entre el Cinco Estrellas y la ultraderechista Liga.

Pero cada vez son más frecuentes las peticiones de un adelanto electoral, tal y como reclama la ultraderecha de Matteo Salvini.

No obstante, en los creativos juegos de poder italianos, nada debe excluirse, ni siquiera la conformación de un Gobierno de unidad nacional en lo que pasa la emergencia sanitaria. Y para esclarecer el galimatías esta semana será crucial.

Gonzalo Sánchez