EFEBangkok

El autodenominado gobierno legítimo de Birmania, formado por políticos y activistas en favor de la democracia, aplaudió este lunes la exclusión de la junta militar golpista de la cumbre de líderes de la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) de finales de mes.

El Gobierno de Unidad Nacional (NUG), leal a la derrocada líder Aung San Suu Kyi y opuesto a los militares, agradeció la decisión sin precedentes del bloque, que calificó de "insuficientes" los avances realizados por el mando castrense para solucionar la crisis política y social tras más de nueve meses del golpe militar.

Los ministro de Exteriores de la ASEAN, reunidos de emergencia el viernes, optaron por invitar a la cumbre, que se celebra entre el 26 y 28 de octubre, a un "representante no político birmano", tras reconocer una división interna sobre quien debía participar en la cita: si la junta militar o los representes del NUG.

El Gobierno paralelo dice estar dispuesto a "proporcionar" algún candidato y pide a la ASEAN que se asegure de que "el representante (no político) birmano defienda los intereses del país y su pueblo" al reclamar que esta persona no tenga vínculos con los militares.

Por su parte, el Ministerio de Exteriores controlado por la junta militar expresó el sábado su "oposición enérgica" y dijo estar "muy decepcionada" en respuesta a la exclusión del líder golpista de la cumbre de la ASEAN, a la que Birmania se unión desde 1997.

Uno de los últimos choques entre la ASEAN, que reconoce que la crisis birmana supone "un impacto en la seguridad regional" y pone en cuestión la "credibilidad" del bloque, y la junta birmana son las restricciones impuestas al mediador en el conflicto para reunirse con Suu Kyi, quien afronta varios juicios impulsados tras el golpe.

El bruneano Erywan Yusof, nombrado en agosto enviado especial de la ASEAN a Birmania, canceló de manera abrupta la semana pasada su primer viaje al país al serle impedido el acceso a la derrocada líder democrática.

La ASEAN resaltó en su comunicado del sábado "la importancia de la visita del enviado especial" y que este tenga "acceso a todas las partes implicadas".

El Ejército justifica el golpe de Estado del 1 de febrero por un presunto fraude masivo durante las elecciones generales del pasado noviembre, cuyo resultado ha sido anulado y en las que el partido de Suu Kyi arrasó, como ya hizo en 2015, con el aval de observadores internacionales.

Al menos 1.178 personas han muerto a raíz de la brutal represión ejercida por policías y soldados desde el golpe, que han disparado a matar contra manifestantes pacíficos, según los diarios datos de la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos, que también cifra más de 7.350 los opositores detenidos.