EFELondres

El líder laborista británico, Keir Starmer, afronta el congreso anual de esa formación, que arranca mañana de manera virtual por el coronavirus, con la promesa de "un nuevo liderazgo" para el Reino Unido, necesitado de soluciones a temas acuciantes como la pandemia o el Brexit.

Starmer, que apenas lleva cinco meses al frente del principal grupo opositor del gobierno tory, se estrena en este evento anual como dirigente con un calendario online ante la cancelación de las conferencias programadas inicialmente en el centro de convenciones de Liverpool (al norte de Inglaterra).

El abogado especializado en derechos humanos, que estará a cargo del esperado discurso de clausura el próximo martes, donde se prevé que detallará su visión de futuro para el país, fue hoy calentando motores con un mensaje esperanzador.

"Creo que un futuro mejor es posible para el Reino Unido. El Laborismo ofrece el nuevo liderazgo que el país necesita", indicó el político, de 57 años, en su cuenta de Twitter.

El partido presentó hoy también el que será su nuevo eslogan: "Un nuevo liderazgo".

Starmer tiene ante sí el reto de revivir una formación que en los últimos años se ha visto desgarrada entre contrarios y defensores del Brexit mientras sufría enfrentamientos internos entre su ala más izquierdista frente a la más centrista.

Sin embargo, en las últimas semanas, sondeos como uno divulgado por The Observer arrojaron pistas prometedoras para ese partido, al revelar que laboristas y conservadores igualaban con un 40 % en el respaldo ciudadano.

Según los analistas, fue la primera vez que la formación dirigida por Starmer conseguía equilibrarse con los tories desde julio de 2019, cuando los dos grupos principales iban en caída libre y perdían votos ante el Partido del Brexit y los Liberaldemócratas.

Pero los votantes aún esperan conocer en detalle los planes concretos para este país -en materia de gasto, de impuestos- que baraja Starmer quien, para algunos, carece de la claridad ideológica de Jeremy Corbyn.

En cuanto a temas dominantes de la política nacional, el partido reprocha al gabinete de Johnson su "incompetencia" en la gestión del Brexit, donde no termina de ultimar un acuerdo con la Unión Europea (UE) sobre su relación futura o en el manejo de la pandemia, a raíz de los últimos datos que apuntan a un significativo incremento de los contagios diarios.

Sobre el tenso proceso negociador con Bruselas, el Laborismo se opone al controvertido proyecto de ley del Mercado interno que persigue Johnson, al argumentar que detalla cómo el gobierno podría reescribir de manera unilateral las disposiciones recogidas en el Acuerdo de Salida con la Unión Europea (UE), contraviniendo la legislación internacional.

Starmer ha reprochado, también, duramente y en reiteradas ocasiones, cómo el líder tory está llevando la crisis del coronavirus, si bien hasta la fecha él mismo no ha aportado una estrategia clara sobre cuál es su propuesta.

En cuanto a los asuntos internos de la formación, Starmer cuenta también con el beneplácito de líderes judíos por su promesa de encarar los casos de antisemitismo denunciados en el seno del partido, que tanto daño hicieron en su día a Corbyn.