EFEBerlín

El primer ministro de Baviera, Markus Söder, se pronunció este domingo a favor de aplazar al próximo marzo la definición de la candidatura del bloque conservador alemán a las elecciones generales previstas para 2021, año marcado para la retirada de la canciller alemana, Angela Merkel.

"La pandemia del coronavirus obliga a retrasar todo y a plantearse otros plazos", afirmó Söder, jefe de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), partido hermanado a la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel.

El líder bávaro respondió así, desde la televisión pública ARD, a una pregunta sobre cuándo elegirán ambas formaciones su candidatura común, puesto para el que parte como favorito, según los sondeos. Söder suele responder con evasivas a esa cuestión, que se le plantea en cada intervención pública, y asegura que ahora mismo su puesto está en Baviera, el "Land" alemán más afectado por la pandemia.

Ante la ARD, Söder insistió en que corresponde primero a la CDU elegir a su nueva presidencia -lo que debe ocurrir en el congreso del próximo diciembre-. Poco después tendrá lugar el congreso de la CSU, tras lo cual deberá consensuarse la candidatura entre ambas formaciones, como vienen haciendo desde hace décadas.

Por respeto a Merkel, añadió, "no podemos estar colocando una especie de gobierno paralelo medio año o tres cuartos de año antes de las elecciones", añadió Söder; la fecha prevista para las elecciones generales es un domingo de septiembre de 2021.

"No tiene sentido lanzarse a una tan larga campaña electoral con Merkel en activo", apuntó. La canciller, en el poder desde 2005, dejó la presidencia de la CDU en 2018 y anunció también entonces que no optará a la reelección para el que sería un quinto mandato.

Su actual revalorización como líder, en medio de la pandemia del coronavirus, no han desviado a Merkel de esa decisión, en la que se ratifica cada vez que se le pregunta por su retirada.

Pese a que Söder insiste en que su puesto está en Baviera, su buena valoración en los sondeos hace que se le vea como potencial candidato a la Cancillería. Es el segundo político mejor valorado por el ciudadano, tras Merkel, muy por encima de los aspirantes oficiales a presidir la CDU -el primer ministro del "Land" de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, y dos antiguos rivales internos de la canciller, Friedrich Merz y Norbert Röttgen.

La CDU y la CSU mantienen la norma de no competir entre sí en las urnas, pese a que las relaciones entre ambas formaciones no siempre han sido armoniosas -no lo eran para Helmut Kohl en tiempos del patriarca bávaro, Franz Josef Strauss, y tampoco lo han sido para Merkel, a quien durante años le cayeron las más duras críticas de la CSU, de línea mucho más derechista que la de la canciller-.

Sin embargo, las relaciones ahora entre Merkel y Söder parecen excelentes. El líder bávaro sigue la línea cautelosa de la canciller en la gestión de la pandemia, mientras otros, como el renano Laschet, apremiaba para levantar restricciones.

El último representante de la CSU bávara que luchó por la Cancillería fue Edmund Stoiber, en 2002, quien cayó por la mínima ventaja ante el canciller socialdemócrata Gerhard Schröder.

Merkel llevaba entonces dos años al frente de la CDU. Había tomado sus riendas en pleno escándalo por las cuentas secretas bajo la "era Kohl". Los hombres fuertes del partido encajaron a regañadientes su jefatura. Pero no consintieron que luchara por la cancillería en las siguientes generales.