EFEKuala Lumpur

El Partido de Acción Popular (PAP) del primer ministro de Singapur, Lee Hsieng Loong, ganó las elecciones parlamentarias celebradas en esta ciudad-estado con el 69,86 por ciento de los votos, según los datos anunciados.

Lee renovó su mandato por tercera vez consecutiva y consiguió sus mejor resultado al llevarse 83 de los 89 escaños del Parlamento en los comicios, en los que 2,4 millones de singapureses estaban llamados a votar el viernes.

De los ocho partidos de la oposición sólo el Partido de los Trabajadores (PT) logró seis escaño con el 12,48 por ciento de las papeletas.

"El mañana será mejor que hoy", afirmó el primer ministro ante sus seguidores al celebrar su victoria.

El mandatario, de 63 años y que ascendió al poder en 2004, afirmó que formará en mejor equipo para trabajar por el futuro del país y para todos, incluidos los que votaron en su contra.

Lee Hsieng Loong supera las previsiones de unos comicios en los que la oposición aspiraba a aumentar sus escaños esgrimiendo los problemas por el aumento de la inmigración, la mayor desigualdad económica y la falta de libertad de expresión.

El mandatario por su parte ligó el PAP, que ha gobernado la ciudad-Estado desde la independencia en 1965, a la prosperidad conseguida en las últimas décadas en Singapur, una de las naciones con la rentas per cápita más alta del mundo.

Era la primera vez que la oposición disputaba todos escaños parlamentarios.

En las últimas elecciones generales de 2011, el PAP ganó el 60,1 por ciento de los votos y logró 81 de los 89 escaños.

Miembros de la oposición denunciaron durante la campaña que todo el entramado electoral está dirigido de manera premeditada para favorecer al PAP, lo que dificulta el trabajo de la oposición y provoca el desaliento de sus votantes.

Este modelo, debido a la dificultad que tiene la oposición en lograr presencia parlamentaria, ha sido definido por algunos analistas con frecuencia como "autoritarismo benigno" o "dictadura de rostro amable".

La victoria de PAP refuerza la figura de Lee Hsieng Loong, quien ha intentado durante los nueve días de campaña vincular su gestión actual y futura al legado de los cincuenta años de independencia en los que su partido ha gobernado el país ininterrumpidamente.

En algunos de sus mítines ha apelado a su padre, Lee Kuan Yew, fundador del Singapur moderno, quien en 1955 dijo que el país había "sobrevivido por ser un pueblo práctico y realista".

La celebración de la independencia el pasado agosto bajo el lema "50 años de prosperidad" resaltó el legado de Lee Kuan Yew, el ex primer ministro (1959-1990) fallecido el pasado 23 de marzo.

El exmandatario apostó por unas políticas basadas en la economía de mercado, la eficiencia de la Administración y el control estricto de los medios de comunicación y la libertad de expresión.

Singapur ocupa el puesto 153 de 180 en el índice de libertad de prensa, según el índice de 2015 de la ONG Reporteros sin Fronteras, por detrás de países como Afganistán, Rusia o Birmania (Myanmmar).

No obstante, en estas elecciones han tenido gran importancia las redes sociales, donde el control y la presión del gobierno ha sido menos perceptible.

El producto interior bruto de Singapur, país situado entre los cinco mayores centros financieros del mundo, creció un 2,9 por ciento en 2014 y dispone de la tercera renta per cápita más alta del mundo con 53.671 dólares (47.858 euros), según datos del FMI.

Singapur, que cuenta con unos 50,4 millones de habitantes, se independizó del Reino Unido en 1963 y meses después se unió a la Federación de Malasia, de la que se separó en 1965.

Ferran Benavent