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El partido gobernante de Japón del primer ministro Fumio Kishida encabeza las encuestas sobre intención de voto cuando resta una semana para las elecciones generales, cuya campaña está centrada en las medidas anticovid y de revitalización económica.

El conservador Partido Liberal Democrático (PLD) parece encaminado a mantener su mayoría parlamentaria en la cámara baja del Parlamento nipón junto a su socio de Gobierno, la formación budista Komeito, en las elecciones del próximo día 31, aunque las fuerzas de la oposición pueden recortar terreno a los favoritos para los comicios.

Así lo indican varias consultas llevadas a cabo por medios nipones en la recta final de unas elecciones en las que el PLD aspira a mantener una aplastante hegemonía que le ha mantenido en el poder de forma casi ininterrumpida desde 1955, destronado solo en dos breves lapsos (1993-94 y 2009-2012).

MAYORÍA MENGUANTE

El PLD y el Komeito contaban con 276 y 29 escaños respectivamente del total de los 465 que componen la cámara baja hasta la disolución de este órgano previa a las elecciones.

El partido gobernante lograría 233 asientos y el Komeito se movería en torno a la treintena, según una consulta llevada a cabo esta semana por la agencia Kyodo, que apunta así a que ambas fuerzas conservarían la mayoría aunque con menos holgura.

Otra consulta del diario Nikkei concede a la coalición gobernante "una alta probabilidad" de alcanzar más del 50 % de los escaños necesarios.

Ambas encuestas conceden poco margen de mejoría respecto a los 110 escaños con los que contaba el bloque del Partido Constitucional Democrático de Japón (CDPJ), liderado por Yukio Edano, aliado junto a otras cuatro fuerzas entre las que se encuentra el Partido Comunista de Japón.

Las dos consultas señalan no obstante que hay entre un 30 y un 20 % de votantes todavía indecisos, y muestran un avance en la intención de voto de nuevos partidos como el progresista Reiwa Shinsengumi, liderado por el actor convertido en político Taro Yamamoto, o el nacionalista Partido de la Innovación.

COVID Y ECONOMÍA, PROTAGONISTAS DE LA CAMPAÑA

Kishida, quien llegó al cargo de primer ministro a finales del mes pasado en sucesión de Yoshihide Suga tras ganar las primarias del PLD, ha afirmado que una de sus prioridades políticas será la "reforma del capitalismo" basada en una distribución de la riqueza más equitativa.

Este lema de campaña, y las medidas concretas que ha mencionado para conseguirlo, como el incremento de la presión fiscal sobre empresas, inversores y rentas altas, cayeron como un jarro de agua fría en la Bolsa de Tokio y causaron una racha de descensos en sus principales indicadores que obligaron a Kishida a recular y matizar sus palabras.

En sus discursos electorales durante esta semana, el líder conservador ha afirmado que su política económica aspirará a "incrementar salarios e ingresos de tanta gente como sea posible", insistiendo al mismo tiempo en la necesidad de promover el crecimiento económico.

Edano, el líder del progresista CPDJ, ha subrayado por su parte que los salarios base apenas han subido en Japón en términos reales durante la última década que lleva el PLD gobernando.

"Japón es un país rico, pero hay muchos de sus ciudadanos que no participan de esa riqueza", dijo Edano, quien también mencionó la subida de impuestos sobre ganancias de capital como una solución para las crecientes desigualdades en el país, durante un discurso en la prefectura de Fukushima el pasado jueves.

Para lidiar con el coronavirus, el PLD ha prometido que promoverá el uso de medicamentos orales para tratar la covid-19 y que comenzará a aplicar la tercera dosis de la vacuna de refuerzo hacia finales de año, además de incrementar las ayudas económicas a los colectivos más castigados por la pandemia.

El CPDJ va más allá en este sentido y propone ofrecer bonificaciones a trabajadores sanitarios y cuidadores de ancianos por su esfuerzo extra durante la pandemia, conceder más apoyo a los negocios afectados y entregar 120.000 yenes (unos 910 euros) cada año a los hogares con menores rentas.

Japón, asimismo, entra en la recta final de la campaña electoral con unas cifras de contagios en continuo declive después de los niveles récord registrados en agosto, una evolución que ha llevado a las autoridades a levantar las restricciones vigentes en las principales regiones y que se espera que beneficie al partido gobernante.

Antonio Hermosín