EFEIslamabad

El partido islamista Jamiat Ulema-e-Islam (JUI-F) afirmó hoy que ha cortado al menos 15 carreteras a lo largo de Pakistán para forzar la dimisión del primer ministro paquistaní, Imran Khan, por supuesto fraude durante las elecciones de 2018.

"Las principales carreteras a lo largo del país han sido bloqueadas en 15 sitios", dijo a Efe el secretario general adjunto de JUI-F, Mohamed Aslam.

Televisiones locales como Geo mostraron imágenes de grupos de entre 800 y 1000 personas realizando sentadas para evitar el paso de vehículos. En algunos casos los manifestantes recitaban versículos del Corán.

En la ciudad sureña de Karachi, decenas de manifestantes provistos de las banderas a rayas blancas y negras que simbolizan el JUI-F también bloquearon carreteras, sentados sobre el asfalto.

Aslam afirmó que han dado órdenes a sus seguidores para que eviten choques violentos y permitan el paso de ambulancias.

"El bloqueo es pacífico", recalcó Aslam.

El Gobierno paquistaní no se pronunció acerca de este bloqueo de carreteras y varios portavoces policiales de Karachi (sur) y Lahore (este), las ciudades más importantes del país, dijeron a Efe que no tienen constancia del cierre de vías de comunicación.

El presidente del JUI-F, Fazlur Rehman, insistió hoy de nuevo en que la protesta continuará hasta que Khan dimita por fraude en las elecciones de 2018, supuestamente organizado por el Ejército, que ha gobernado el país casi la mitad de su historia desde su independencia del Imperio Británico en 1947 e incluso en los periodos democráticos ejerce una gran influencia.

"La protesta continuará hasta que el primer ministro Imran dimita", aseguró en declaraciones a un canal local.

El bloqueo se produce después de que ayer Rehman anunciase el fin de la protesta que mantenían miles de sus seguidores en Islamabad desde hacía 13 días, tras el fracaso las negociaciones entre la oposición y el Gobierno, que descartó categóricamente la dimisión de Khan.

Otros partidos opositores, como el Partido Popular de los Bhutto, que sí apoyaron la protesta en Islamabad, se negaron a participar en el bloqueo de carreteras.

Además del supuesto fraude electoral, los manifestantes denuncian la situación de la economía, con una alta inflación y bajo crecimiento, que golpean especialmente a los pobres.