EFEUagadugú

El presidente saliente de Burkina Faso, Roch Marc Christian Kaboré, ganó los comicios presidenciales del pasado domingo tras lograr el 57,87 % de los votos, informó hoy la Comisión Nacional Electoral Independiente (CENI).

Kaboré, que conseguiría así un segundo mandato de cinco años, se impuso a doce candidatos, entre ellos Eddie Komboïgo, del Congreso para la Democracia y el Progreso (CDP), o el partido del expresidente Blaise Compaoré, en el poder durante 27 años hasta que cayó por la insurrección popular de octubre de 2014, que obtuvo un 15,48 %.

Su principal rival, el líder de la opositora Unión por el Progreso y el Cambio (UPC), Zéphirin Diabré, y que quedó segundo contra Kaboré en las elecciones de 2015, obtuvo el 12,46 % de los sufragios.

La oposición anunció este lunes que considera fraudulentos los comicios, celebrados en calma pese a la amenaza de atentados yihadistas, y adelantó que no aceptará el resultado.

"Todo el proceso estuvo salpicado de fraude", afirmó la oposición en un comunicado conjunto leído por el candidato presidencial Tahirou Barry, del Movimiento por el Cambio y el Renacimiento (MCR), en Uagudugú, capital del país, donde expresó "reservas muy fuertes" sobre la fiabilidad y "la credibilidad de los resultados".

"El Movimiento del Pueblo para el Progreso (MPP) no necesita ningún tipo de fraude para ganar las elecciones (...). Refutamos las acusaciones de fraude anunciadas por la oposición para preparar las mentes para la publicación de los resultados", respondió el presidente del partido en el poder, Simon Compaoré.

El lunes, cinco comisarios de la oposición en la CENI abandonaron la institución tras exigir la recopilación manual de resultados antes de cualquier publicación y protestar contra la existencia de determinados colegios electorales cuya notificación no se habría hecho antes.

La Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) instó este miércoles a los actores políticos y a la ciudadanía a respetar los resultados y a recurrir a los tribunales competentes en caso de que consideraran que había irregularidades.

"El proceso electoral de Burkina Faso se desarrolló en un ambiente pacífico sin mayores incidentes, a pesar del tenso contexto general de seguridad y ciertas limitaciones logísticas", declaró el miércoles la misión de observación de la CEDEAO en Burkina Faso.

El Consejo Constitucional es el órgano encargado de validar los resultados provisionales anunciados hoy por la CENI y, desde su proclamación, tiene siete días para recibir las apelaciones relacionadas con posibles impugnaciones.

El Consejo Constitucional decidirá y proclamará los resultados definitivos dentro de los quince días siguientes al vencimiento del plazo de apelación.

De los casi 6,5 millones de votantes llamados a las urnas el pasado 22 de noviembre, votaron menos de 3 millones, siendo la tasa de participación de un 46,12 %.

A pesar de la inseguridad por el terrorismo yihadista, la jornada se desarrolló en calma, aunque algunos colegios electorales abrieron tarde.

No obstante, fue la primera vez que Burkina Faso -país de unos 20 millones de habitantes en la franja del Sahel- organiza unos comicios en los que no puede votar todo el electorado debido a la crisis de seguridad por los ataques yihadistas, que en el último lustro causaron más de mil muertos y un millón de desplazados internos.

Según la CENI, quince comunas de 351 en todo el país (más de 100.000 votantes) no participaron en el proceso y 926 colegios electorales de 19.836 no abrieron sus puertas por la inseguridad.

Kaboré llegó al poder en diciembre de 2015, después de una transición tras el levantamiento popular de octubre de 2014, que provocó la caída del presidente burkinés desde hacía 27 años, Blaise Compaoré.

Antiguo aliado de Compaoré, Kaboré ha visto su gestión ensombrecida por el deterioro de la seguridad, que año tras año no deja de empeorar, pero que, a tenor de los resultados divulgados hoy, no le impide mantener el sillón presidencial.